Si hay algo que realmente esperamos cada temporada de premios, más allá de quién gana qué, es la alfombra roja. Ese momento mágico (y fotografiado hasta el último detalle) donde las estrellas no solo celebran su trabajo, sino que presentan sus looks más memorablemente inolvidables. Y en los Globos de Oro 2026, una de las reinas absolutas de la noche fue Selena Gomez, que nos dejó un estilismo digno del glamour de los años dorados de Hollywood.
Era una de las actrices más esperadas de la noche, y Selena Gomez volvió a acaparar todas las miradas con un look sencillamente impecable. ¿El responsable? Un vestido de Chanel hecho a medida que no solo confirma su estatus como icono de estilo, sino que resume a la perfección su evolución estética. Porque si algo ha definido su trayectoria (como actriz, cantante y empresaria) es la coherencia de un lenguaje propio, siempre fiel a la elegancia, la sofisticación y una forma muy personal de entender la moda.
Negro y blanco, la combinación que nunca falla
Si el año pasado Selena Gomez apostó por un elegante vestido azul claro de Prada, combinado con salones a juego y joyas de diamantes de Tiffany amp; Co., en esta 83.ª edición de los Globos de Oro ha decidido dar un giro a su estilismo sin perder un ápice de sofisticación. La fundadora de Rare Beauty se ha decantado esta vez por un precioso vestido blanco y negro, con los hombros al descubierto, una silueta que parece haberse convertido en una de sus favoritas en sus últimas apariciones públicas.
Nada en este look es casual. El diseño, creado a medida por Matthieu Blazy para Chanel, destaca por la delicada aplicación de plumas en la parte superior, un detalle que aporta movimiento y un punto de fantasía al conjunto. El vestido se completa con unos elegantes salones negros de punta afilada, una elección clásica que equilibra a la perfección el dramatismo del diseño.
En cuanto a los accesorios, eligió unos pendientes de Chanel Alta Joyería en tono plateado que suman luz sin recargar, y dos anillos que complementaban a la perfección su anillo de compromiso y el de casada.
Maquillaje y peinado: el Hollywood de siempre, reinventado
Si el vestido de Chanel ya era una declaración de intenciones, la parte beauty del look no se quedó atrás. Selena lució un corte de pelo tipo bob, más corto de lo habitual, peinado con ondas suaves que recordaban a las estrellas cinematográficas de los años 40 y 50.
El maquillaje siguió la misma línea: piel luminosa, colorete bien marcado y un labial burdeos profundo que aportaba contraste y fuerza sin robar protagonismo al look general. Los ojos, perfectamente delineados con un pequeño rabillo, cerraban ese guiño al glamour clásico que dominó su presencia en la alfombra roja.
Un look a la altura de su momento personal
No es casualidad que este estilismo de Selena haya tenido tanto impacto. Ella llega a estos premios en un gran momento personal y profesional: 'Solo asesinatos en el edificio' sigue siendo un éxito, su carrera cinematográfica está consolidada y su relación con Benny Blanco, a quien dio el 'sí, quiero' hace solo unos meses, pasa por su mejor momento.
Ese estado de plenitud se refleja en su actitud y en cómo se presenta ante las cámaras. No es solo una cuestión de moda: es una imagen que transmite confianza, elegancia y una madurez estética que va más allá de la ropa que lleva puesta.