Los Globos de Oro 2026 han sido bastante contundentes en un punto: la estética gótica está más viva que nunca. El dominio de los vestidos negros en la alfombra roja ha sido absoluto, pero lo verdaderamente interesante ha estado en los detalles beauty. Ojos intensos, labios profundos y acabados más dramáticos han salpicado los maquillajes de muchas celebrities, incluso en aquellos looks que se alejaban del total black. Señal inequívoca de que el clean look empieza a ceder terreno frente a propuestas con más carácter y contraste.
Hablamos de la tendencia llamada 'dark feminine': una estética que mezcla sombras intensas, contrastes fuertes y un toque de sofisticación dramática que recuerda, en el buen sentido, a ciertas subculturas góticas llevadas a la actualidad. Y es que, esta tendencia no va de un maquillaje gótico de manual, sino más bien una evolución elegante de esa estética: un balance entre misterio, fuerza y feminidad pulida que varias de las asistentes supieron llevar como si fuese la nueva regla no escrita de la noche. Y ojo, que hablamos de una tendencia de belleza que va más allá de un simple smokey eye: es una declaración de intenciones estéticas.
Jenna Ortega: gótico sofisticado
Si hay una reina indiscutible de esta nueva tendencia, esa es Jenna Ortega. Fiel a su identidad estética, la actriz escogió un look inspirado en el gótico sofisticado que combinaba una silueta poderosa con un maquillaje cuidadosamente calculado para reforzar ese aire 'dark feminine'.
Su vestido negro de estructura marcada, con hombros definidos, flecos delicados y cortes laterales, ya marcaba la pauta. Pero fue el maquillaje el que selló el mensaje: delineado intenso, labios ligeramente más profundos y contornos muys marcados que aportaban dramatismo sin exagerar. Su peinado de raya al centro con recogido relajado suavizaba la intensidad, manteniendo el equilibrio perfecto entre fuerza y elegancia.
Esta estética no solo juega con la oscuridad, sino con la idea de presencia femenina poderosa, algo que, en un contexto tan glamuroso como Los Ángeles, destacó entre looks más clásicos. No es casualidad que muchos estilistas interpreten este tipo de maquillaje como una evolución contemporánea del gótico tradicional: menos 'fantasmal' y más chic, con una narrativa visual fuerte y bien pensada.
El auge del negro en tendencias beauty
Más allá de la actriz de 'Miércoles', el resto de la alfombra roja también reflejó esta inclinación por tonos intensos y contrastes atrevidos. De hecho, muchos maquillajes giraron en torno a sombras más profundas, delineados pronunciados y acabados que sugerían una versión más oscura de la feminidad habitual en estos eventos.
Sin embargo, no solo hablamos del negro en ojos ahumados o delineados, sino también en labios como los que lució la rapera surcoreano-estadounidense, protagonista de la nominada 'Las guerreras K-Pop', que ha llevado el maquillaje gótico a su versión más extrema (y a la vez más sofisticada). Una elección contundente, pero sorprendentemente elegante, que demuestra que este estilo también puede ser accesible si se equilibra bien. ¿El truco? Mantener el resto del maquillaje limpio y luminoso, dejando todo el protagonismo en la boca y evitando así cualquier efecto de disfraz.
Lo mejor de esta tendencia es cómo se mezcla con otras corrientes de belleza presentes en la noche. Por un lado, vimos a mujeres como Selena Gomez con un maquillaje inspirado en el Old Hollywood renovado, con labios en tono vino y cejas definidas que aportaban dramatismo, aunque sin desprenderse de la elegancia clásica.
Por otro, las sombras profundas, delineados marcados y juegos con texturas acolchadas crearon un abanico de looks donde la oscuridad no era sinónimo de tristeza, sino de presencia, poder y sensualidad refinada. Esta fusión entre glamour tradicional y estética intensa es, precisamente, lo que hace que el 'dark feminine' funcione: es atrevido sin ser estridente, elegante sin ser convencional.
Historia y contextos: ¿de dónde viene esta tendencia?
La moda y la belleza siempre han reciclado estéticas del pasado, y el maquillaje gótico no es una excepción. Históricamente, el uso del negro profundo en vestimenta fue sinónimo de estatus y elegancia, y con el paso de los años esta paleta se cargó de significados en distintas subculturas.
En la Inglaterra de finales de los 70 y principios de los 80 nació la subcultura gótica, con una estética que abrazaba sombras, dramatismo y profundidad emocional. Desde ahí, esos códigos visuales han sido reinterpretados por la moda contemporánea una y otra vez, cada vez con una intención distinta: del rock underground a las pasarelas de alta costura, el negro se repiensa como símbolo de sofisticación y rebelión armonizada.
Los Globos de Oro 2026 parecen haber sido el escenario idóneo para ver esta estética renovada: ya no como un subtipo alternativo, sino como una opción potente dentro del universo de la belleza. No es solo una sombra oscura o un labio profundo: es una actitud estilística. ¿Nos habremos pasado definitivamente al 'lado oscuro'?