VALENCIA, 19 (EUROPA PRESS)
Bioparc Valencia ha reforzado el protocolo estival con una serie de medidas extraordinarias para garantizar el bienestar de los animales ante la alerta roja por calor.
En estas jornadas se adapta la alimentación para reducir el aporte calórico y favorecer la hidratación, manteniendo un seguimiento especial de los animales más vulnerables y las crías, tanto de especies poco conocidas como el dril, hasta las más emblemáticas como rinoceronte, chimpancé o elefante.
Entre estas acciones, el personal de biología ha dispuesto parte de su dieta en formato de helados según las necesidades de cada especie y con diferentes ingredientes, texturas y tamaños. Desde bloques de hielo de sangre para carnívoros hasta sorbetes de frutas y verduras para herbívoros, según ha informado el parque en un comunicado.
Además de refrescarse con estos "polos", la alimentación se convierte en una actividad de enriquecimiento ambiental que estimula sus comportamientos naturales al tener que manipularlos y descongelarlos para alcanzar los ingredientes favoritos.
En cuanto al agua, los sistemas de aspersión y lluvia artificial refrigeran los recintos durante el día mientras que algunas especies aprovechan las rías y los lagos para darse un chapuzón y los baños de barro para refrigerarse.