La condena dictada por el Tribunal Supremo contra José Luis Ábalos, exministro y antiguo secretario de Organización del PSOE, ha provocado una reacción inmediata en el seno del socialismo histórico. Felipe González ha aprovechado el impacto del fallo para exigir explicaciones políticas de primer nivel y señalar directamente a Pedro Sánchez.
El exjefe del Ejecutivo considera que la relación de confianza entre el presidente y los principales implicados en la trama obliga a asumir consecuencias políticas. En su opinión, no se trata solo de responsabilidades judiciales, sino de un problema que afecta al liderazgo del Gobierno y del partido.
González ha sido especialmente duro al subrayar que la “responsabilidad política existe incluso cuando no hay condena directa sobre quien nombra”, en referencia al papel de Sánchez en los nombramientos dentro del partido y del Ejecutivo.
“Dimisión o elecciones”: el dilema que plantea González
En un acto público celebrado junto al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, el expresidente ha resumido su planteamiento en dos únicas alternativas para el jefe del Ejecutivo:
-Presentar su dimisión
-O convocar elecciones generales
Según González, cualquier otra fórmula no sería suficiente para restaurar la confianza institucional tras la sentencia del Supremo.
El exlíder socialista ha insistido en que la figura del liderazgo político implica asumir las consecuencias de los nombramientos realizados, incluso cuando los hechos juzgados afectan directamente a antiguos colaboradores de máxima confianza.
Además, ha recordado un episodio histórico del propio PSOE: la moción de censura contra Mariano Rajoy, impulsada en su momento con el argumento de la responsabilidad política, para subrayar que ese mismo criterio debería aplicarse ahora.
González también ha aprovechado su intervención para lanzar un mensaje interno al partido. Ha lamentado la falta de debate crítico en los órganos federales del PSOE y ha advertido de un clima interno en el que, según él, se ha debilitado la autocrítica.
En este sentido, ha asegurado que en el pasado el Comité Federal del partido funcionaba con mayor libertad de discusión interna, mientras que ahora, en su opinión, predomina una actitud más cerrada en torno a la dirección del partido.
El expresidente ha insistido en que la política debe basarse en la rendición de cuentas y no en la mera defensa del liderazgo por disciplina interna.
El caso de las joyas de Zapatero también entra en el debate
Más allá de la sentencia del caso Koldo, González ha introducido otro elemento polémico en su intervención: el origen de unas joyas valoradas en 1,3 millones de euros vinculadas al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
El exmandatario ha reclamado que el material sea entregado “cuanto antes” a Patrimonio del Estado mientras se aclara su procedencia. También ha pedido que se ofrezcan explicaciones claras sobre su origen, actualmente bajo investigación judicial.
Este asunto ha generado un nuevo frente político, con distintas interpretaciones dentro del propio PSOE sobre cómo deben gestionarse los regalos institucionales y los bienes de alto valor recibidos por responsables públicos.
¿Cómo se asume la responsabilidad política? Para González “hay muchos mecanismos: uno que es dimitir, hay otro que es convocar elecciones para que te ratifiquen o te rectifiquen. Esos son los dos más claros”.
García-Page pide explicaciones y más autocrítica
En la misma línea, García-Page ha coincidido en la necesidad de asumir consecuencias políticas, aunque ha matizado que el concepto de responsabilidad está “devaluado” en el debate público actual.
El presidente castellanomanchego ha insistido en que el partido debería abrir un proceso de reflexión interna más profundo y ha reclamado mayor transparencia en los asuntos que afectan a la imagen del PSOE.
García-Page: “tendría que tener alguna consecuencia, democráticamente hablando, pero el concepto de responsabilidad política está manoseado”.
Las declaraciones de González llegan en un momento especialmente sensible para el Gobierno, marcado por la presión política tras la sentencia del Supremo y el desgaste institucional del caso Koldo.
El expresidente, una de las figuras más influyentes del socialismo español, vuelve así al primer plano del debate político con un mensaje que cuestiona directamente la continuidad del liderazgo de Pedro Sánchez.
Mientras tanto, desde el entorno del Gobierno se insiste en separar las responsabilidades judiciales de las políticas y en mantener la estabilidad institucional. Sin embargo, las palabras de González han reabierto una fractura interna que vuelve a situar al PSOE en el centro de la tensión política nacional. @mundiario