James Gunn no quiere que el futuro del Universo DC dependa de una única historia que conecte todas sus películas y series. Ante las críticas de quienes cuestionan hacia dónde se dirige la franquicia, el cineasta defendió su estrategia de desarrollar proyectos con identidad propia, sin convertir cada estreno en una pieza obligatoria para entender un gran evento cinematográfico.
La discusión comenzó en Threads, donde un usuario señaló que DC Studios no necesita construir un universo completamente interconectado para que sus producciones funcionen. Gunn estuvo de acuerdo con esa postura y aprovechó la conversación para aclarar cómo entiende el desarrollo de esta nueva etapa de DC.
“DCU es simplemente un universo alternativo; podemos entrar en cualquier lugar o momento y contar ESA historia”, explicó el responsable de la franquicia. También manifestó su desacuerdo con la idea de que las historias individuales pierdan importancia si no conducen a otro proyecto.
Clayface funciona como independiente
Para ilustrar su argumento, Gunn mencionó a Star Wars, una franquicia que durante décadas ha desarrollado películas, series, videojuegos y libros con diferentes tonos y personajes. A su juicio, ese modelo demuestra que es posible explorar distintas partes de un mismo universo sin hacer que cada producción dependa de las demás.
Uno de los ejemplos más claros de esta filosofía es Clayface, la película de terror dirigida por James Watkins que llegó a los cines el 23 de octubre de 2026. Aunque forma parte del nuevo Universo DC, Gunn quiere que el público la valore por sus propios méritos y no únicamente por las posibles apariciones futuras de su protagonista.
El cineasta explicó que la historia de Superman sí tendrá una continuidad directa entre Superman y su próxima película, Man of Tomorrow, prevista para el 9 de julio de 2027. Además, esa trama recuperará personajes que ya aparecieron en otras producciones de la franquicia. @mundiario