¿Qué ocurriría si un hombre lobo siguiera transformándose incluso después de morir? Esa pregunta es el punto de partida de The Cycle (título aún sin estreno confirmado en España), la nueva película de Jordan Downey, que ya está disponible en Shudder. La idea surgió mientras el cineasta y su colaborador habitual, Kevin Stewart, preparaban una adaptación televisiva de The Head Hunter, su película de 2018.
Según contó Downey a Variety, ambos se dieron cuenta de inmediato de que tenían entre manos una versión de los hombres lobo que nunca habían visto. Como amantes del cine de terror, buscaron referencias en internet y confirmaron que nadie había explorado antes ese concepto ni en el cine ni en la televisión.
El resultado es una historia detectivesca de cuidada fotografía protagonizada por Deborah Ann Woll y Jeffrey Donovan, que interpretan a Meg y Marks. Ambos intentan resolver una serie de asesinatos cometidos por un licántropo, aunque la película guarda en secreto la naturaleza de la amenaza hasta el tercer acto, cuando se convierte en una auténtica película de monstruos.
Un caso policial con un secreto sobrenatural
Downey, que firmó el guion junto a Stewart y dirigió la cinta, consideró que un gancho tan llamativo funcionaría mejor dentro de un formato reconocible como el del drama de misterio. Si el hombre lobo vuelve a ser humano al amanecer, pero en este caso es un cadáver que no se mueve ni habla, la policía quedaría desconcertada al encontrar a las víctimas junto a un hombre muerto y desnudo sin sospechar lo que esconde.
Una vez resuelto el caso, la cinta da un giro hacia la sangre, las vísceras y la crueldad propias del género. El director insiste en que no quería una experiencia pretenciosa que defraudara a los aficionados a los monstruos, sino un cambio de tono sorprendente y, a la vez, justificado. Para ello, trabajó con el supervisor de efectos especiales Patrick Magee en la escena de transformación, una de las tradiciones más queridas de este tipo de películas. El equipo tomó como referencia el trabajo de Rob Bottin y Rick Baker en Aullidos y Un hombre lobo americano en Londres, y estudió con storyboards cada detalle, desde las manos y los dientes hasta la columna vertebral.
El padre de Meg, el corazón de la historia
Más allá del terror, la película reflexiona sobre las decisiones difíciles de la paternidad a través de Meg, que descubre que su padre, desaparecido hace décadas, es el hombre lobo que está en el centro de la historia. Sin embargo, ese vínculo no figuraba en los primeros borradores, donde la protagonista investigaba a un completo desconocido.
Downey explica que le faltaba algo esencial a toda película de monstruos: el corazón y la tragedia. Al convertir a ese hombre en su padre, el relato ganó peso emocional con la figura de alguien que abandonó a sus hijos convencido de que así los protegía, un tema que después trasladaron a otros personajes.
Aunque el cineasta considera que The Cycle es una historia cerrada, no descarta nuevos capítulos. Entre las ideas que ha barajado figuran una precuela sobre el hombre lobo original, una versión ambientada en un barco o una serie sobre los 30 años de aislamiento de Peter Stump, el padre de Meg. Eso sí, solo volvería si Woll y Donovan quisieran repetir y si los fans lo pidieran.