El torneo de Roland Garros ha sido testigo de uno de los capítulos más asombrosos y emotivos de la historia reciente del tenis femenino. Maja Chwalinska ha grabado su nombre con letras de oro en los Internacionales de Francia tras certificar su clasificación para la gran final del cuadro individual. A sus 24 años de edad y ocupando actualmente la posición número 114 del ranking mundial de la WTA, la jugadora polaca ha completado una gesta deportiva sin precedentes en la arcilla de París.
La jugadora de Polonia tuvo que ganarse su derecho a participar en el cuadro principal superando la exigente fase previa de la competición. Con su victoria de este jueves, Chwalinska ha encadenado su noveno triunfo consecutivo sobre la tierra batida francesa, una cifra que refleja su espectacular estado de forma. Este logro la convierte oficialmente en la segunda tenista procedente de la qualy en alcanzar la final de un Grand Slam en toda la Era Open.
El único precedente histórico de una hazaña similar en el circuito femenino lo protagonizó la británica Emma Raducanu durante el US Open de 2021. En aquella recordada ocasión, la jugadora de las islas británicas terminó por levantar el ansiado trofeo de campeona. Al igual que le ocurriera a Raducanu, la cita del próximo sábado supondrá la primera final profesional de su carrera y en un torneo de categoría grande, algo que solo emula a Venus Williams en el Abierto de Estados Unidos de 1997.
La víctima del vendaval de juego de la polaca en la ronda de semifinales fue la rusa Diana Shnaider, a la que superó por un marcador final de 7-6(4) y 6-4. Chwalinska demostró una madurez competitiva asombrosa sobre el escenario de la Philippe Chatrier, templando mucho mejor los nervios que su adversaria en los momentos cruciales. Con este triunfo, Maja evitó una final netamente rusa entre dos jugadoras que además comparten circuito de dobles.
El compromiso supuso apenas la tercera ocasión en toda la Era Open en la que dos tenistas zurdas se medían en las semifinales de un Grand Slam. Los únicos precedentes históricos de esta particular coincidencia táctica se remontan al duelo entre Mónica Seles y Martina Navratilova en Wimbledon 1992, y al cara a cara entre Petra Kvitova y Lucie Safarova en Wimbledon 2014. El partido estuvo marcado por la igualdad, decidiéndose por pequeños detalles tácticos.
La raqueta de Polonia rompe la banca en París y emula el camino de las leyendas
La jugadora rusa dispuso de una oportunidad inmejorable para adjudicarse la primera manga del partido cuando disfrutaba de una ventaja de 4-2 en la muerte súbita. Sin embargo, la presión ambiental del escenario terminó por atenazar sus golpes y Shnaider encadenó la pérdida de los siguientes cinco puntos de forma consecutiva. Las condiciones climatológicas obligaron a desplegar el techo retráctil de la pista central debido a la amenaza constante de lluvia en la capital gala.
La igualdad en el juego se mantuvo firme durante todo el desarrollo del segundo acto sobre la arcilla francesa. La paridad solo se rompió cuando la flamante finalista polaca logró propinar una rotura de servicio definitiva en el noveno juego de la manga. A Diana Shnaider solo le quedó reír por no llorar ante la impotencia de ver cómo se le escapaba la oportunidad de pelear por la Copa de los Mosqueteros frente a su compatriota Mirra Andreeva, quien ya esperaba en la final.
A pesar de saltar a la pista luciendo un aparatoso vendaje en su pierna izquierda por molestias físicas, Chwalinska demostró una determinación inquebrantable. La tenista polaca era plenamente consciente de que se encontraba ante el gran momento de su vida deportiva y no lo dejó escapar. Con su pase al partido por el título, la jugadora se ha asegurado un ascenso meteórico en la clasificación de la WTA, situándose virtualmente en el puesto número 21 del mundo.
La gesta en Roland Garros también lleva aparejada una auténtica lluvia de millones que rompe por completo la banca de sus finanzas personales. A lo largo de toda su andadura profesional en el circuito, la de Polonia acumulaba unas ganancias totales de 864.030 dólares en premios. Por el simple hecho de inscribir su nombre en la finalísima del torneo parisino, la jugadora ya se ha asegurado una bolsa económica que asciende a los 1.400.000 dólares.
Polonia, que inicialmente jugaba todas sus opciones al triunfo de Iga Swiatek para cosechar el repóker de coronas consecutivas, ha encontrado una nueva heroína. Maja se convertirá en la primera jugadora zurda en disputar la final de los Internacionales de Francia desde que lo hiciera la checa Marketa Vondrousova en la edición de 2019. El público de la Philippe Chatrier se ha volcado por completo con el idilio de esta tenista que busca coronar su semana perfecta en París. @mundiario