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Sánchez blinda a Zapatero, pero por primera vez asoma elecciones si fracasan los Presupuestos

Andrés Tudares
19/06/2026 00:20:00

La política española atraviesa uno de esos momentos en los que las palabras pesan tanto como los hechos. Y, en ocasiones, más. Por eso ha llamado la atención que Pedro Sánchez haya verbalizado por primera vez algo que hasta ahora había evitado cuidadosamente: la posibilidad de adelantar las elecciones generales si los Presupuestos Generales del Estado para 2027 no consiguen la mayoría necesaria en el Congreso.

A su llegada a la cumbre del Consejo Europeo, el líder del PSOE se ha acercado a la prensa española para trasladar su apoyo al expresidente José Luis Rodríguez Zapatero tras las imputaciones de sus hijas y su secretario, por parte de la Audiencia Nacional, en el caso Plus Ultra. Al ser preguntado por si se plantea convocar elecciones en caso de no sacar adelante las cuentas, como reclamó el PNV en el Congreso, ha dicho que “si se tienen que tomar decisiones, pues las tomaremos”.

“Pero sobre hipótesis yo no me quiero pronunciar porque efectivamente ahora estamos en la elaboración de los presupuestos, en su presentación, en su defensa y en su negociación para un potencial acuerdo”, defendió el presidente del Gobierno. No obstante, este giro de guion resulta significativo ya que, durante los últimos años, el presidente había sostenido como tesis que la derrota parlamentaria de unas cuentas públicas no implicaba automáticamente un adelanto electoral.

Esa posición le permitió sobrevivir políticamente en una legislatura marcada por la fragmentación parlamentaria y la dificultad para construir mayorías estables. No significa necesariamente que haya decidido convocar elecciones. Pero sí supone reconocer que el futuro de la legislatura, malbaratada por el cerco de causas judiciales que afectan al Gobierno, podría quedar vinculado al resultado de una negociación presupuestaria que se antoja particularmente compleja.

La aritmética parlamentaria sigue siendo el principal problema del Ejecutivo. El apoyo del PNV ofrece oxígeno político y permite al Gobierno ganar tiempo, pero no resuelve la cuestión central: la posición de Junts. Sin los votos de la formación de Carles Puigdemont resulta imposible sacar adelante las cuentas públicas. Y, hasta ahora, los mensajes procedentes del espacio posconvergente han apuntado más hacia el desgaste del Ejecutivo que hacia la reconstrucción de una mayoría estable.

En ese contexto, la eventual presentación de los Presupuestos de 2027 se ha convertido en una prueba de supervivencia política. Si salen adelante, Sánchez podrá defender que mantiene la capacidad de gobernar. Si fracasan, la presión para acudir a las urnas aumentará de manera considerable, incluso aunque formalmente la legislatura se encuentre ya en su tramo final.

Sánchez cierra filas con el entorno de Zapatero

Pero el movimiento del presidente en Bruselas no se limitó al terreno institucional. En el mismo escenario europeo donde abordó la cuestión presupuestaria, Sánchez decidió reforzar públicamente su respaldo a Zapatero. “El presidente Zapatero publicó un comunicado donde dijo cosas importantes”, ha dicho el líder socialista, en el que “primero, defendió su inocencia; después, pidió confianza y, por último, trasladó su respeto a la acción de la justicia. En las tres cosas, y lo digo como secretario general, el presidente Zapatero cuenta con el respaldo y la empatía del PSOE”.

El respaldo irrestricto del jefe del Gobierno llega precisamente cuando el expresidente atraviesa uno de los momentos más delicados de su trayectoria pública tras su declaración ante la Audiencia Nacional y después de que la investigación haya alcanzado a personas de su entorno más cercano, incluidas sus hijas y su secretaria histórica. Lejos de marcar distancias, como reclamaban algunos sectores progresistas que consideran que la proximidad con Zapatero puede convertirse en un coste político para el Gobierno, Sánchez optó por cerrar filas.

 

Preguntado por la imputación de las hijas del expresidente, dueñas de la mercantil Whathefav implicada en el presunto entramado societario detrás del rescate de Plus Ultra, Sánchez ha querido “trasladarles a ellas, a la familia y a una trabajadora del PSOE (la secretaria Gertrudis Alcázar) toda mi empatía. Esperemos que todo se pueda aclarar pronto y se pueda proclamar lo que él defiende, que es su inocencia”, ha insistido. El presidente también ha explicado que ha hablado con Zapatero prácticamente a diario desde que estalló el caso y confía plenamente en que es cierto todo lo que le cuenta. “Yo no soy juez ni soy fiscal, pero confío en esa inocencia que él proclama y mantengo mi respaldo a José Luis”, ha insistido.

La estrategia resulta significativa porque revela una decisión consciente. Moncloa parece haber concluido que cualquier intento de distanciamiento sería interpretado como una admisión implícita de debilidad o como una ruptura interna dentro del socialismo español. Frente a esa posibilidad, Sánchez ha escogido la vía contraria: convertir la defensa de Zapatero en una cuestión de cohesión política. @mundiario

por KaiK.ai