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Animales

Cara de máscara y labios naranjas: así es el extraño mono descubierto tras 18 años en el Congo

Diego Tudares
20/07/2026 05:05:00

El descubrimiento de una nueva especie de primate es un acontecimiento excepcional en la ciencia moderna. Sin embargo, eso es precisamente lo que ha ocurrido en los bosques de la República Democrática del Congo, donde un grupo internacional de investigadores ha confirmado la existencia del Likweli (Colobus congoensis), un mono colobo que permaneció oculto para la ciencia durante casi 18 años.

El hallazgo, publicado en la revista PLOS One, representa uno de los descubrimientos zoológicos más relevantes de los últimos años en África y vuelve a demostrar que la cuenca del Congo continúa siendo uno de los grandes territorios inexplorados para la biodiversidad mundial.

La historia de la búsqueda del Likweli comenzó en 2008, cuando unos investigadores captaron una imagen borrosa de un mono negro que no lograban identificar entre la densa vegetación del bosque de Lomami.

Durante años no existieron pruebas suficientes para determinar si se trataba simplemente de una variante conocida o de una especie completamente nueva. Solo tras numerosas expediciones y nuevos avistamientos, especialmente entre 2018 y 2022, los científicos reunieron la evidencia necesaria para resolver el misterio.

Los trabajos combinaron observaciones de campo, análisis genéticos, estudios anatómicos, grabaciones de sus vocalizaciones e incluso entrevistas con comunidades locales, que ya conocían al animal bajo el nombre de Likweli.

El Colobus congoensis presenta características que lo diferencian claramente de los demás monos colobos africanos. Su rasgo más llamativo es un brillante pelaje negro que refleja la luz, acompañado por una larga cola, grandes orejas plegadas y una inconfundible mancha de color naranja crema alrededor de la boca y la nariz, que le otorga un aspecto similar a una máscara.

Además, es más pequeño que otras especies del mismo género, con un peso aproximado de siete kilogramos, y posee vocalizaciones profundas y resonantes con una estructura acústica propia que también ayudó a confirmar que se trata de un linaje independiente.

Una especie separada desde hace millones de años

Los análisis genéticos revelaron uno de los datos más sorprendentes del estudio. Aunque el pariente vivo más cercano del Likweli es el cantarín Colobus satanas, ambas especies viven separadas por más de 1.200 kilómetros y divergieron evolutivamente hace entre cuatro y cinco millones de años.

Esa enorme distancia genética convierte al Likweli en una de las ramas evolutivas más antiguas conocidas dentro del género Colobus, ofreciendo nuevas pistas sobre la evolución de los primates africanos y sobre cómo los grandes ríos del Congo actuaron como barreras naturales durante millones de años.

Precisamente ese aislamiento geográfico constituye hoy una de las principales amenazas para la nueva especie, cuya distribución conocida apenas ocupa unos 1.700 kilómetros cuadrados, una superficie extraordinariamente pequeña para un primate de este tipo. De hecho, la mayor parte de la población identificada vive dentro del Parque Nacional de Lomami y su zona de amortiguamiento, donde entre 2018 y 2022 únicamente pudieron registrarse 114 avistamientos.

Su reducido territorio, unido a la fragmentación del bosque, hace que cualquier alteración del ecosistema tenga un impacto especialmente significativo sobre su supervivencia.

¿Por qué podría estar ya en peligro?

Paradójicamente, el reconocimiento científico llega cuando la especie ya afronta importantes amenazas. Los investigadores consideran que la combinación de una población reducida, una distribución muy limitada, la pérdida progresiva del hábitat y la presión de la caza justifican proponer que el Colobus congoensis sea incluido como especie "En Peligro" en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

Su principal vulnerabilidad radica en que habita en un área geográficamente muy restringida y aislada. Los investigadores estiman que toda su población se concentra en apenas 1,700 kilómetros cuadrados de bosques de tierras firmes e inundables entre los ríos Lomami y Congo, en la República Democrática del Congo. Al depender exclusivamente de copas altas de árboles maduros en zonas fragmentadas, cualquier alteración en este pequeño territorio impacta drásticamente a sus comunidades, cuya población total estimada podría ser menor a los 1,000 individuos en estado salvaje.

A esto se suma la alarmante pérdida de su entorno natural provocada por las actividades humanas. La expansión de la agricultura local, la tala de árboles y la creación de nuevos asentamientos rurales (incluso en las zonas de amortiguamiento del Parque Nacional Lomami) destruyen los corredores biológicos que este primate necesita para alimentarse y reproducirse. Al fragmentarse los bosques, los grupos de Colobus congoensis quedan aislados, lo que reduce su diversidad genética y eleva su fragilidad ante enfermedades.

 

Finalmente, la presión de la caza representa una amenaza letal directa. Aunque no sea el objetivo principal de los cazadores comerciales, el incremento de la población humana en la región aumenta los encuentros accidentales y la caza de subsistencia (bushmeat). Su comportamiento natural empeora la situación: en lugar de huir rápidamente ante el peligro, este mono tiende a quedarse inmóvil en las ramas altas confiando en su camuflaje, lo que lo convierte en un blanco sumamente fácil para las herramientas de caza.

En otras palabras, el mundo acaba de descubrir oficialmente un animal cuya conservación ya genera preocupación entre los especialistas.

El descubrimiento del Likweli confirma que la cuenca del Congo sigue siendo uno de los lugares con mayor potencial para revelar especies desconocidas. Hace apenas unos años, el mismo equipo participó en la identificación del lesula, otro primate descubierto también en la región de Lomami. Ahora, el hallazgo del Colobus congoensis refuerza la idea de que incluso en zonas relativamente exploradas todavía pueden aparecer animales completamente nuevos para la ciencia. @mundiario

por KaiK.ai