El asalto al trono de máximo goleador de la historia de la selección francesa tendrá que esperar una nueva oportunidad para Kylian Mbappé. El delantero del Real Madrid se quedó con la miel en los labios en el encuentro amistoso disputado contra Costa de Marfil. El astro de Bondy únicamente pudo disputar los primeros 45 minutos del compromiso de preparación antes de marcharse al banquillo. El combinado de Didier Deschamps terminó estrellándose de manera totalmente sorprendente por un marcador final de 1-2.
La subcampeona del mundo evidenció una preocupante relajación tras el descanso que terminó por costarle el partido. Al principio, Mbappé inició el choque muy participativo en el frente de ataque sabiendo que el récord de Olivier Giroud estaba a tiro. El internacional madridista dispuso de una ocasión inmejorable en los compases iniciales del encuentro para abrir la cuenta. Sin embargo, su potente disparo cruzado al palo corto fue repelido con éxito por el guardameta Fofana.
Francia comenzó golpeando con peligro en campo contrario, pero su juego se fue diluyendo con el paso de los minutos. El ritmo parsimonioso propio de un partido amistoso se apoderó de la dinámica general sobre el terreno de juego. La extrema cercanía de la cita mundialista obligó a ambas selecciones a no tomar riesgos innecesarios en los balones divididos. Ninguno de los dos banquillos quería lamentar una baja médica de última hora para el torneo de selecciones.
Pese al contexto de máxima prudencia, algunos futbolistas franceses afrontaron el duelo con una mentalidad muy diferente. Hombres como Michael Olise y Rayan Cherki demostraron su tremenda capacidad para hacer magia con el balón en los pies. El atacante del Bayern de Múnich dispuso de un mano a mano claro que erró por falta de potencia en la definición. Por su parte, el mediapunta del Manchester City dejó destellos de su inmensa calidad en cada intervención técnica.
Fue precisamente en el albur del primer tiempo cuando emergió la figura de Cherki para desatascar el choque. Las dos escuadras ya daban por bueno el camino a los vestuarios con el empate a cero inicial. El talentoso jugador galo está catalogado como un genio incomprendido en un fútbol actual cada vez más robotizado. El centrocampista ofensivo se encargó de romper la monotonía del partido inventándose una jugada de fantasía individual.
La pizarra de Deschamps no funciona y los costamarfileños huelen la sangre
Cherki cinceló una auténtica obra de arte para inaugurar el electrónico y poner por delante a los Blues. El jugador maneja ambas piernas con tal perfección que resulta imposible descifrar si es zurdo o diestro en la conducción. Su magnífica definición, ejecutada como un pintor usa su brocha, despertó de inmediato las gradas del estadio de La Beaujoire. Pocos futbolistas en el panorama internacional actual poseen las condiciones para firmar una jugada de semejante calibre.
Tras el intermedio, el seleccionador Didier Deschamps tomó la firme decisión de sentar en el banquillo a Kylian Mbappé. El cuerpo técnico priorizó la salud y el descanso de su gran estrella de cara a las exigencias del Mundial. Sin embargo, las permutas y las variantes tácticas introducidas por el técnico galo no surtieron el efecto deseado. Las sustituciones rompieron los automatismos de la subcampeona del mundo y Costa de Marfil olió la sangre de inmediato.
El combinado africano comenzó a adelantar sus líneas aprovechando las monumentales dudas que exhibía su rival en la retaguardia. Un grave desajuste defensivo entre los zagueros Ibrahima Konaté y Maxence Lacroix propició el tanto del empate visitante. El joven futbolista Guela Doué se encargó de mandar la pelota al fondo de las mallas para castigar el error. El gol dio una dosis tremenda de confianza a los Elefantes, que fueron a por el partido.
El carrilero costamarfileño completó una actuación individual sensacional a lo largo de todos los minutos que estuvo en pista. Poco después de firmar las tablas, Doué volvió a pillar completamente desprevenida y desorganizada a la retaguardia francesa. El defensor africano rompió por su banda y sirvió una asistencia precisa al corazón del área de castigo. Su compañero Amad Diallo apareció libre de marca para materializar el 1-2 definitivo en el marcador.
Francia encaja un feo e inesperado tropiezo que enciende las alarmas en el cuerpo técnico antes de cruzar el charco. Los pupilos de Deschamps ofrecieron una imagen muy gris en la segunda mitad y mostraron una alarmante falta de contundencia defensiva. Por su parte, la delegación de Costa de Marfil celebró con euforia un triunfo histórico en tierras europeas. Los franceses tendrán que corregir sus debilidades a contrarreloj si quieren llegar en plenas condiciones a la cita internacional. @mundiario