El colegio Manuel Peleteiro de Santiago de Compostela inicia una de las transformaciones más relevantes de su historia reciente. Tras más de siete décadas como una de las grandes referencias de la enseñanza privada gallega, el centro pasará a integrarse en el grupo educativo internacional Globeducate, una operación que simboliza tanto la creciente internacionalización del sector educativo como los profundos cambios que vive la enseñanza privada en España.
La noticia pone fin a años de rumores sobre una posible venta del colegio, intensificados especialmente desde 2025, cuando la propia familia Peleteiro admitió el interés de grupos internacionales especializados en educación. Entonces se defendió la continuidad del proyecto con ADN compostelano.
Un año después, la operación se ha materializado finalmente bajo la fórmula de una “integración” o “unión estratégica”, términos escogidos cuidadosamente para transmitir continuidad y estabilidad a las familias de los alumnos.
La dirección del centro insiste en que el día a día seguirá bajo el mismo liderazgo y que la filosofía educativa no cambiará. El mensaje busca tranquilizar a una comunidad educativa muy vinculada emocionalmente al colegio, convertido desde hace décadas en uno de los símbolos educativos y sociales de Santiago.
Sin embargo, más allá del lenguaje institucional, la operación refleja una tendencia global mucho más amplia: la consolidación empresarial de la educación privada. Los grandes grupos internacionales llevan años expandiéndose por Europa mediante adquisiciones de colegios consolidados y prestigiosos, especialmente aquellos con fuerte reputación académica, instalaciones modernas y capacidad para atraer alumnado internacional.
Globeducate es precisamente uno de esos gigantes emergentes. Con más de 65 centros en once países y alrededor de 40.000 alumnos, el grupo pertenece mayoritariamente al fondo británico Providence Equity Partners, especializado en inversiones vinculadas a educación y tecnología.
En Galicia, Globeducate ya controla las British School de Vigo y A Coruña, y ahora suma a su red uno de los nombres históricos de la enseñanza gallega.
Fundado en 1951 por Manuel Peleteiro Irago y Dolores Ramos Fernández, el centro nació como la Academia Minerva y fue creciendo hasta convertirse en uno de los referentes nacionales de la enseñanza privada no religiosa. Su traslado en 2009 desde el Ensanche compostelano a las modernas instalaciones de Montouto representó ya otro gran cambio generacional. Ahora llega un nuevo salto, esta vez hacia un modelo más globalizado y conectado con redes internacionales de educación. Su dirección insiste en que el objetivo sigue siendo el mismo: mantener una educación personalizada, exigente y basada en valores. @mundiario