La evolución del llamado caso Koldo sigue arrojando nuevas aristas sobre cómo se gestionaron contratos públicos durante los momentos más críticos de la pandemia. El último informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil sitúa a Koldo García como una figura clave en la intermediación entre la empresa vinculada a Víctor de Aldama y el Ejecutivo balear presidido entonces por Francina Armengol, actual presidenta del Congreso.
El elemento más significativo del informe no es solo la intermediación, sino el calendario. Según los investigadores, la compra de 1,4 millones de mascarillas se habría cerrado el 26 de abril de 2020, mientras que la licitación oficial no se publicó hasta el 12 de mayo. Es decir, la operación se habría materializado más de dos semanas antes de su formalización administrativa.
El contexto en el que se produjeron estos hechos —los peores días de la crisis sanitaria— es clave para entender la rapidez, pero también la opacidad que ahora cuestionan los investigadores. La UCO sostiene que la operación se activó tras un primer contacto directo entre García y Armengol el 25 de abril de 2020. A partir de ahí, se desencadenó una cadena de comunicaciones que conectó al asesor ministerial con responsables del Servicio de Salud balear y con los intermediarios empresariales.
El informe describe cómo, en cuestión de horas, ya se estaban negociando precios, cantidades y logística para el suministro de mascarillas FFP2. Incluso se plantea el desvío de un cargamento que inicialmente iba destinado al Ministerio de Transportes, lo que evidencia —según la investigación— la capacidad de maniobra de los implicados para redistribuir recursos en función de contactos políticos.
La rapidez de la operación generó dudas incluso dentro de la propia empresa suministradora. Algunos mensajes intervenidos reflejan la preocupación por la falta de formalización contractual en el momento de la entrega, lo que refuerza la tesis de que el acuerdo se ejecutó antes de cumplir los requisitos administrativos habituales.
Koldo García como “correa de transmisión”
Uno de los puntos centrales del informe es el papel atribuido a Koldo García como facilitador entre intereses privados y administraciones públicas. La UCO lo describe como una “correa de transmisión” que, aprovechando su posición junto al entonces ministro José Luis Ábalos, habría canalizado oportunidades de negocio para empresas vinculadas a Aldama.
Este rol no se limitó a un simple contacto inicial. Según los investigadores, García intervino activamente para resolver problemas logísticos, acelerar decisiones y mantener informadas a las partes implicadas. Las conversaciones analizadas sugieren que su influencia era percibida como determinante para que las operaciones salieran adelante.
Además, el informe recoge cómo la relación entre García y Armengol no se circunscribió a este contrato concreto, sino que se prolongó en el tiempo con intercambios sobre otras necesidades sanitarias e incluso cuestiones políticas y económicas.
La lógica de la emergencia frente a la legalidad administrativa
El caso plantea una tensión de fondo que va más allá de los hechos concretos: hasta qué punto la urgencia de una crisis sanitaria justifica la flexibilización —o incluso la alteración— de los procedimientos administrativos.
Durante la primera ola de la covid-19, muchas administraciones recurrieron a contratos de emergencia para agilizar la adquisición de material sanitario. Sin embargo, el informe de la UCO sugiere que, en este caso, la excepcionalidad pudo haber servido también como marco para prácticas irregulares, donde la contratación se habría adelantado a su propia formalización.
La posterior reclamación del Gobierno balear por la calidad de las mascarillas añade otra capa al problema, no solo se cuestiona el procedimiento, sino también el resultado de la operación.
La investigación apunta a que el modelo observado en Baleares no sería un hecho aislado, sino parte de una dinámica más amplia. Según la UCO, la relación entre Aldama, García y el entorno de Ábalos habría permitido a determinadas empresas anticiparse a las necesidades de distintas administraciones y posicionarse para obtener contratos en un contexto de alta demanda y escaso control. @mundiario