El Metropolitano vivió una noche histórica en la que el Atlético de Madrid demostró por qué la Copa del Rey es su gran objetivo. Desde el pitido inicial, los locales aprovecharon el mal estado del césped y la fragilidad defensiva de un rival que acusó las bajas de sus referentes ofensivos. Un desafortunado autogol de Eric García abrió el marcador tras un error del guardameta Joan Garcia al intentar controlar un balón con un bote irregular.
La superioridad rojiblanca se tradujo rápidamente en una ventaja de dos goles gracias a una transición eléctrica finalizada con maestría por Antoine Griezmann. El equipo de Hansi Flick intentó reaccionar mediante un disparo de Fermín al larguero, pero la falta de contundencia en las áreas castigó severamente a los catalanes. El esquema táctico propuesto por el técnico alemán no logró frenar las constantes incursiones de Giuliano Simeone y la movilidad de Ademola Lookman.
Antes de llegar al descanso, el conjunto colchonero amplió su renta hasta un humillante cuatro a cero ante la pasividad de la zaga visitante. Lookman firmó el tercero tras una contra letal y Julián Álvarez cerró la cuenta goleadora rompiendo una sequía de sesenta y cinco días sin marcar. La banda izquierda del Barcelona se convirtió en un carril libre para los laterales atléticos, quienes castigaron cada pérdida de balón en el centro del campo.
Flick intentó corregir el rumbo con cambios estructurales y la entrada de Robert Lewandowski, pero la ventaja ya era demasiado amplia para intentar una remontada épica. El centrocampista Frenkie de Jong no logró imponer su jerarquía en el doble pivote frente a la asfixiante presión de los mediocampistas locales durante todo el encuentro. El Atlético manejó los tiempos de la segunda mitad con inteligencia, sabiendo que el resultado les otorgaba una tranquilidad absoluta.
La afición madrileña celebró por todo lo alto un resultado que les acerca a la gran final que se disputará en La Cartuja en abril. El encuentro de vuelta en el Spotify Camp Nou se presenta ahora como un desafío casi imposible para un Barcelona que deberá recuperar su mejor versión. El Atlético de Madrid confirma su candidatura al título con una de las actuaciones más completas de la era reciente bajo el mando de Simeone. @mundiario