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Medios

Into the Forest triumphs en Annecy y celebra la magia del stop-motion

Lufrainis Parra Freites
27/06/2026 16:44:00

El circuito internacional de la animación celebra la consagración de propuestas que rescatan los valores más puros de la artesanía cinematográfica frente a la hegemonía digital. El cineasta suizo Antonin Niclass ha logrado cautivar las miradas especializadas en el prestigioso Festival de Cine de Animación de Annecy tras alzarse con el codiciado Premio del Público Joven por su cortometraje titulado Into the Forest. La obra, producida por la firma Milos-Films, fue filmada en las instalaciones de los estudios Hélium Films ubicados en la localidad suiza de Lausana, consolidando el panorama creativo europeo.

La narrativa de esta pieza audiovisual en técnica de stop-motion sigue las peripecias de tres monos artesanales que consiguen transformar la fría atmósfera de un taller de animación en una jungla vibrante mediante el ingenio. El cortometraje destaca además por incorporar una marioneta de un orangután bebé perteneciente al largometraje Savages, del realizador Claude Barras, gracias a una colaboración estratégica. Niclass, graduado de la National Film and Television School del Reino Unido, ya es un nombre sumamente familiar en el certamen francés tras sus previas producciones.

Con este nuevo proyecto, el director dirige por primera vez su mirada hacia el público infantil a través de una obra de corte coral que celebra la creación artística. La propuesta elude el uso de diálogos formales, sosteniendo todo el peso dramático de la historia en los expresivos sonidos de los simios y una banda sonora de naturaleza electrónica que evoluciona progresivamente. El realizador explica que el inicio de la cinta muestra al protagonista liberándose de sus cadenas técnicas, simbolizando que la creación es un acto de emancipación absoluta.

El desafío de integrar la realidad dentro del proceso artesanal

A nivel técnico, la producción adoptó una postura sumamente inusual al tomar la firme decisión de no borrar las manos de acción real del equipo técnico durante el proceso de posproducción digital. Para el desarrollo del diseño sonoro, el compositor Fabio Amurri y el diseñador Loic Kreyden estructuraron una partitura que transita desde ritmos industriales y mecánicos hasta texturas melódicas más orgánicas. Aunque inicialmente se barajó un enfoque de aventura tradicional con percusiones étnicas, los autores prefirieron la sutil identidad de los sintetizadores para acompañar los descubrimientos.

Esta decisión musical responde al deseo explícito de anclar la ambientación del filme en un estudio de grabación suizo en lugar de simular la selva de Borneo de forma convencional. Niclass subraya que su máxima aspiración es que los niños disfruten la experiencia lúdica de estos personajes que intentan construir un entorno habitable desde la total precariedad material. La película elude presentarse como un mero reportaje didáctico de las bambalinas del cine, prefiriendo sumergir al espectador en una historia apasionante y conmovedora.

El valor pedagógico de la imaginación en las nuevas generaciones

El mensaje medular de la producción radica en reivindicar la capacidad de superación frente a la adversidad a través de los recursos que se tengan al alcance inmediato. Estos pequeños personajes demuestran que la imaginación colectiva y la cooperación comunitaria permiten construir realidades propias y amables en entornos originalmente hostiles y desapegados.

Estrenar esta ambiciosa obra en el certamen de Annecy representa un hito emocional y profesional de primer orden para el director del cortometraje, dada la cercanía geográfica con sus raíces familiares directas. Compartir este esfuerzo técnico con profesionales de la industria y niños constata el excelente estado de la animación.

por KaiK.ai