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Universo

El inquietante destino de Fobos: la luna de Marte acabará desintegrándose

Víctor García Marrero
25/08/2026 11:58:00

La imagen resulta familiar, pero el fenómeno tiene poco que ver con el gran eclipse solar observado desde la Tierra. Desde Marte, Fobos es demasiado pequeño e irregular para ocultar por completo el disco solar. En lugar de convertir el día en noche, su silueta con forma de patata atraviesa parcialmente la estrella y deja visible buena parte de su superficie.

La escena fue registrada por la cámara Mastcam-Z del rover Perseverance, que lleva explorando el cráter Jezero desde febrero de 2021. La NASA ha difundido la secuencia con una coloración que trata de reproducir cómo podría percibirla un observador humano equipado con protección para mirar al Sol desde la superficie marciana.

Por eso los científicos suelen hablar de tránsito de Fobos más que de eclipse. El término describe mejor lo que ocurre: el satélite pasa entre Marte y el Sol, pero su tamaño aparente no basta para bloquear completamente la luz.

Fobos permite estudiar el futuro de Marte

Más allá de la espectacularidad de las imágenes, estas observaciones tienen un objetivo científico. Perseverance ya ha fotografiado otros tránsitos de Fobos y la comparación entre las distintas secuencias permite a los investigadores afinar el conocimiento sobre la órbita de esta pequeña luna.

Fobos presenta además una característica que lo diferencia radicalmente de nuestra Luna. Mientras el satélite terrestre se aleja progresivamente de la Tierra, Fobos está perdiendo altura orbital alrededor de Marte. Su destino, a una escala temporal de millones de años, está ligado al propio planeta.

Los cálculos indican que la luna acabará acercándose tanto a Marte que comenzará a fragmentarse. Antes de que todos sus restos puedan precipitarse sobre la superficie, una parte importante del material podría distribuirse alrededor del planeta y formar un anillo.

Dos mundos, dos formas de mirar al Sol

La coincidencia convierte la observación en algo especialmente llamativo: apenas un día después del eclipse total visible desde determinadas zonas de la Tierra, un robot situado en otro planeta registraba un fenómeno relacionado con el mismo astro.

La diferencia revela hasta qué punto un eclipse depende del lugar desde el que se contempla. En la Tierra, la Luna posee el tamaño aparente adecuado para cubrir el Sol y producir la espectacular corona solar. En Marte, Fobos apenas puede interponerse ante la estrella.

La secuencia de Perseverance tiene además un valor simbólico. Ningún ser humano ha observado todavía un eclipse desde la superficie marciana. Por ahora, los robots son nuestros ojos en ese mundo lejano y permiten descubrir escenas que ningún astronauta ha podido presenciar directamente.

El espectáculo celestial del planeta rojo, por tanto, no fue una repetición del eclipse terrestre, sino una muestra de cómo el mismo Sol puede ofrecer fenómenos radicalmente distintos dependiendo del planeta desde el que se observe. @mundiario

por Mundiario