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Animales

Amistades bajo el mar: los tiburones sarda eligen con quién nadar y a quién evitar

Diego Tudares
17/03/2026 03:11:00

Durante décadas, la imagen dominante de los tiburones en la cultura popular ha sido la de depredadores solitarios que interactúan con otros individuos solo de manera ocasional o competitiva. Sin embargo, un nuevo estudio publicado en la revista Animal Behaviour sugiere que esa visión puede ser demasiado simplista.

Investigadores de varias instituciones internacionales han descubierto que los tiburones sarda (Carcharhinus leucas) desarrollan relaciones sociales preferentes con individuos específicos, algo comparable a lo que los científicos describen como “amistades” dentro del mundo animal. El hallazgo, fruto de un seguimiento de varios años en un ecosistema marino protegido del Pacífico, abre nuevas preguntas sobre la inteligencia social de estos grandes depredadores y sobre la complejidad de sus comportamientos.

La investigación se desarrolló en la Shark Reef Marine Reserve, una reserva marina situada en Fiyi, donde durante años se han concentrado grandes poblaciones de tiburones. Este entorno permitió a los científicos observar repetidamente a los mismos individuos a lo largo del tiempo.

El proyecto fue llevado a cabo por investigadores de la University of Exeter, la University of Lancaster, el Fiji Shark Lab y la empresa de buceo científico Beqa Adventure Divers.

Durante seis años, los científicos analizaron el comportamiento de 184 tiburones sarda, clasificados en tres grupos de edad: subadultos, adultos y adultos avanzados (individuos que ya han superado la fase reproductiva. Este seguimiento prolongado permitió estudiar cómo evolucionan sus interacciones sociales a lo largo del ciclo vital.

Cómo se mide la “amistad” entre tiburones

Para determinar si existían relaciones sociales estables, los investigadores analizaron dos tipos de interacción.

El primero fue el nivel de asociación, medido observando si dos tiburones permanecían dentro de una distancia equivalente a la longitud de su cuerpo. El segundo fue el análisis de comportamientos más específicos, como nadar en paralelo o los patrones de “lead-follow”, en los que un individuo sigue a otro.

Al estudiar estos patrones repetidos a lo largo del tiempo, los científicos pudieron construir una red social que mostraba qué tiburones interactuaban con mayor frecuencia y con quiénes. El resultado fue claro: las interacciones no se producían al azar ya que algunos tiburones tendían a buscar sistemáticamente a los mismos compañeros.

Uno de los hallazgos centrales del estudio es que los tiburones muestran preferencias sociales activas, es decir, seleccionan a determinados individuos como compañeros frecuentes y evitan a otros. Las relaciones eran especialmente frecuentes entre tiburones adultos y entre individuos de tamaño similar. Este patrón sugiere que la estructura social puede estar influida por factores como la jerarquía física o el riesgo de confrontaciones.

También se observó que tanto machos como hembras preferían interactuar con hembras. Sin embargo, los machos presentaban, en promedio, una red social más amplia que las hembras.

La red social cambia con la edad

El análisis reveló que los tiburones adultos constituyen el núcleo de la red social dentro de la población estudiada. En cambio, los individuos más jóvenes y los más viejos aparecen menos conectados. Este patrón podría reflejar necesidades biológicas diferentes en cada etapa de la vida.

Los tiburones jóvenes suelen habitar zonas costeras o estuarios, donde la prioridad es evitar depredadores —incluidos tiburones adultos—. Los individuos de edad avanzada, por su parte, parecen depender menos de la interacción social. Tras años de experiencia en la caza y la reproducción, su supervivencia podría depender menos de la cooperación o el aprendizaje social.

La existencia de relaciones sociales relativamente estables sugiere que la interacción entre individuos podría tener ventajas adaptativas. Entre los posibles beneficios señalados por los investigadores se encuentran el aprendizaje de estrategias de caza, la localización de alimento o el acceso a oportunidades reproductivas. También podría ayudar a reducir conflictos entre individuos de diferente tamaño.

En el caso de los tiburones subadultos que sí visitan la reserva, algunos parecen integrarse en la red social a través de relaciones con tiburones adultos. Este patrón sugiere que los individuos más experimentados podrían actuar como facilitadores dentro de la estructura social.

El estudio contribuye a cuestionar la imagen tradicional de los tiburones como animales estrictamente solitarios. Aunque siguen siendo depredadores altamente independientes, la investigación muestra que sus interacciones sociales pueden ser más complejas de lo que se pensaba. @mundiario

por KaiK.ai