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Tecnología

Starship hace historia y pone a Musk más cerca de Marte

Nelsymar Ulrich Serrano
29/09/2026 00:14:00

Elon Musk imaginaba que para estas fechas varias Starship estarían preparándose para viajar hacia Marte. La realidad ha sido bastante más lenta. Sin embargo, este 28 de septiembre SpaceX ha conseguido un avance que cambia la dimensión del proyecto: Starship ha alcanzado por primera vez una órbita terrestre y ha completado una misión con utilidad práctica, después de una larga etapa de vuelos experimentales.

El vuelo 14 despegó desde Starbase, en Texas, impulsado por los 33 motores del gigantesco Super Heavy. Aproximadamente ocho minutos después, el propulsor regresó de forma controlada al golfo de México, mientras la nave continuaba su ascenso. El vuelo no estuvo libre de problemas: uno de los seis motores de Starship se apagó antes de tiempo, obligando a los equipos a comprobar durante varios minutos si era seguro continuar. Finalmente, la nave reencendió uno de sus motores centrales y consiguió insertarse en órbita a unos 276 kilómetros de altura.

Lo importante, sin embargo, ocurrió después. Según El País, Starship desplegó 26 satélites Starlink de tercera generación, convirtiendo el vuelo en su primera misión operativa después de los ensayos iniciados en 2023. Es un paso especialmente relevante para SpaceX porque la compañía pretende utilizar Starship para desplegar las nuevas generaciones de su constelación de internet y aumentar considerablemente la capacidad transportada en cada lanzamiento.

De gigantesco experimento a herramienta espacial

Hasta ahora, Starship podía contemplarse como una extraordinaria demostración de ingeniería todavía rodeada de interrogantes. Alcanzar una órbita controlada, desplegar carga y después ejecutar una desorbitación cambia esa percepción. La misión terminó tras tres horas y ocho minutos con un amerizaje controlado en el Pacífico, frente a las costas de Chile. Segundos después la nave terminó ladeándose y explotó al entrar completamente en contacto con el agua, un desenlace que, según la información aportada, forma parte del comportamiento observado en anteriores amerizajes de prueba.

Pero el verdadero interés de Starship está en lo que todavía no ha demostrado. SpaceX pretende construir un sistema espacial completamente reutilizable: recuperar no solo el propulsor Super Heavy, sino también la propia nave y volver a utilizarla. Musk ha anunciado que en el próximo vuelo intentarán hacer regresar Starship hasta la base para capturarla mediante las enormes estructuras mecánicas de la torre de lanzamiento.

Y ahí el proyecto deja de ser únicamente una aventura empresarial. La NASA trabaja con SpaceX en una versión de Starship como sistema de aterrizaje humano para el programa Artemis. Los planes actuales de la agencia sitúan Artemis III en 2027 como una misión de demostración en órbita terrestre, destinada a probar operaciones críticas entre Orion y los módulos comerciales de SpaceX y Blue Origin antes de futuras misiones a la superficie lunar.

El calendario continúa siendo exigente. Un informe de la Oficina del Inspector General de la NASA publicado este año advertía de retrasos y desafíos técnicos en el desarrollo del sistema lunar de SpaceX, incluidos hitos tan complejos como la transferencia criogénica de combustible entre vehículos. Por eso, un vuelo orbital exitoso representa un avance importante, pero no resuelve todavía todos los obstáculos tecnológicos necesarios para llevar astronautas hasta la superficie de la Luna.

Starship empieza así a cruzar una frontera más importante que la de los 100 kilómetros de altura: la que separa una máquina experimental de un sistema espacial capaz de realizar misiones reales. Marte continúa muy lejos y la reutilización completa todavía tiene que demostrarse. Pero después de años de explosiones, retrasos y expectativas gigantescas, Musk ya tiene algo que hasta ahora le faltaba a Starship: una nave que ha llegado a órbita, ha trabajado allí y ha regresado de forma controlada. @mundiario 

por Mundiario