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Negocios

Google exige uso de IA en evaluaciones laborales

Nelsymar Ulrich Serrano
28/02/2026 21:26:00

Durante años, las empresas hablaron de “cultura de IA”, de adopción progresiva y de transformación digital como si se tratara de un proceso orgánico y casi espontáneo. Pero Google decidió terminar con ese lenguaje ambiguo. Según reportes publicados por Business Insider, los managers comenzaron a comunicar a empleados —incluidos perfiles no técnicos como ventas y estrategia— que el uso de inteligencia artificial será considerado en sus evaluaciones de desempeño.

No se trata de una recomendación ni de un programa piloto. Es una métrica.

La diferencia es sustancial. Mientras el concepto de “cultura” permite adhesiones desiguales y resultados difíciles de medir, una evaluación formal introduce consecuencias. A partir de ahora, no integrar IA al trabajo cotidiano puede impactar directamente en la carrera profesional dentro de la compañía.

Del discurso a la exigencia

El movimiento no es aislado. En 2025, la vicepresidenta de ingeniería Megan Kacholia ya había actualizado los roles técnicos para incluir formalmente el uso de IA. En el último trimestre del año, la CFO Anat Ashkenazi reveló que cerca del 50 % del código de la compañía es generado por agentes de inteligencia artificial y luego revisado por ingenieros humanos.

Google también desarrolló herramientas internas como “Duckie”, una versión personalizada de Gemini entrenada con documentación propia, y “Yoodli”, un avatar de IA utilizado por equipos comerciales para simular conversaciones con clientes.

La novedad ahora es que la expectativa bajó de los equipos de ingeniería al resto de la organización. Ventas, operaciones y estrategia deberán demostrar frecuencia y profundidad en el uso de estas herramientas.

Un modelo exportable

Lo que comienza en Silicon Valley rara vez queda allí. Meta anunció que sus evaluaciones medirán el “AI-driven impact” de los empleados en 2026. Microsoft comunicó internamente que el uso de IA dejó de ser opcional. Y Shopify exige a sus equipos justificar por qué una tarea no puede resolverse con inteligencia artificial antes de solicitar más recursos.

El patrón es claro: la adopción tecnológica deja de medirse por licencias adquiridas o cursos completados y pasa a evaluarse por impacto real en la productividad.

El nuevo piso laboral

Encuestas globales como las de PwC indican que solo el 14 % de los empleados utiliza IA de manera diaria, pese a que la mayoría tiene acceso a herramientas. La brecha no es técnica sino cultural y jerárquica: muchos líderes aún no comprenden plenamente el alcance de estas tecnologías.

Google optó por resolver esa brecha con una decisión concreta: fijar una vara. A mayor seniority, mayor exigencia de fluidez en IA. El mensaje implícito es que el estándar de 2023 ya no alcanza en 2026.

La pregunta que deja este movimiento no es si otras empresas seguirán el mismo camino, sino cuándo lo harán. En ciclos anteriores —trabajo remoto, OKRs, evaluaciones continuas— la adopción global tardó entre cinco y diez años. Con la inteligencia artificial, el proceso parece acelerarse.

La transformación digital dejó de ser una narrativa aspiracional. En Google, al menos, ya es un criterio de desempeño. @mundiario

por KaiK.ai