Jeff Nichols no solo es uno de los grandes cronistas cinematográficos del sur de Estados Unidos, sino que también se ha propuesto revitalizar la escena cinematográfica de su ciudad natal, Little Rock, Arkansas. Cuando llevó allí su aclamada Loving en 2016, sobre el caso que legalizó el matrimonio interracial en el país, se encontró con un panorama desolador: no existía ni una lista de correo ni un grupo organizado de personas interesadas en el cine.
Así que, tomando algo con su antigua compañera de instituto, Kathryn Tucker, ideó un plan para fundar la Arkansas Cinema Society y su festival, Filmland, con el objetivo de crear una comunidad cinematográfica en el estado. Nichols se inspiró en lo que Richard Linklater logró con la Austin Film Society. Para él, las mayores barreras para convertirse en cineasta tenían que ver con la falta de confianza y con no ver a nadie que ya lo hubiera conseguido antes.
La edición de 2026 de Filmland, celebrada del 12 al 16 de agosto, reunió en Little Rock a numerosos actores y cineastas, entre ellos Matthew McConaughey, protagonista de Mud, la película que impulsó el llamado McConaissance. El actor acudió para proyectar Los rivales de Amziah King, conversar con Nichols sobre su carrera y recibir el premio Leyenda y Pionero de Variety.
Estado del cine independiente
Nichols, responsable de títulos como Take Shelter, Midnight Special y Bikeriders: la ley del asfalto, no esconde su preocupación por la producción independiente estadounidense. Su nueva película, King Snake, se rodó en Arkansas gracias a las subvenciones al cine impulsadas por el gobernador y varios legisladores, pero reconoce que filmar en territorio estadounidense es casi imposible. Su equipo tuvo que explorar Vancouver por pura necesidad, algo que, según el director, perjudica el empleo en la industria del país.
El cineasta señala que los estudios negocian con los sindicatos condiciones que después no quieren pagar, y por eso trasladan la producción a otros lugares. Cree necesario introducir más flexibilidad en los contratos gremiales y plantea un incentivo fiscal federal combinado con los estatales para competir con países que ofrecen mejores condiciones. También celebra el éxito de películas de bajo presupuesto como Obsession y Backrooms, prueba de que el público sigue queriendo volver a las salas.
Sobre el cine y la fusión Warner-Paramount
Preguntado por la fusión entre Paramount Skydance y Warner Bros., Nichols cree que el sindicato de directores simplemente está aceptando una realidad inevitable. Recuerda que ninguno de los grandes éxitos recientes de taquilla pertenece a esos dos estudios, sino a Universal, Focus, A24 y Disney, lo que le hace dudar de que la operación sea realmente anticompetitiva. También lamenta cómo Warner Bros. perdió a Christopher Nolan tras una gestión que considera desacertada durante la pandemia.
El director confía en la promesa de David Ellison de estrenar más películas en cines a través de ambos estudios, aunque admite que no hay forma de exigir su cumplimiento. Sobre King Snake, su primer guion original desde Midnight Special, adelanta que Margaret Qualley y Drew Starkey están extraordinarios en una cinta con tintes de terror gótico sureño.
Nichols también recuerda con cariño Yankee Comandante, su proyecto sobre Che Guevara que iba a protagonizar Adam Driver, y confirma que la adaptación de las novelas de Cormac McCarthy El pasajero y Stella Maris no seguirá adelante. Pese a esos proyectos frustrados, el cineasta se muestra optimista sobre el futuro de las salas.