En el Real Madrid, cuando Mbappé no pisa el césped, el Bernabéu lo nota incluso en silencio. Kylian volvió a trabajar este jueves en el gimnasio y su presencia para el partido del sábado ante la Real Sociedad queda en vilo. El club no quiere correr riesgos con su rodilla izquierda, una zona sensible desde el esguince que sufrió con el cambio de año y que, pese a su rendimiento descomunal, sigue dejando pequeñas señales de alarma.
La situación llega en un momento especialmente delicado: solo queda un partido en el horizonte inmediato, una semana “propicia para pasar por el taller”, sí, pero con la Real a dos días y el margen de error reducido a cero. Mbappé ya hizo lo mismo el miércoles, y todo apunta a que el viernes, víspera del choque, será el día decisivo. Ahí se valorará si puede entrenar con normalidad o si el Madrid se ve obligado a guardar a su gran bandera ofensiva.
Y es que no hablamos de un jugador más. Desde que regresó en la Supercopa tras superar el esguince, Mbappé no ha parado: salvo el respiro de Copa ante el Albacete, ha jugado los últimos seis partidos completos y a un nivel que asusta. Nueve goles en ese tramo, con dobletes ante Mónaco, Villarreal y Benfica, además de marcar frente a Levante, Rayo y Valencia. Con 38 tantos, acapara el 48% de los 79 goles del Madrid esta temporada. Una dependencia que es gloria… hasta que se convierte en vértigo.
Mbappé solo se ha perdido cuatro partidos en todo el curso: el del City en diciembre, los dos primeros de 2026 ante Betis (Liga) y Atlético (semifinal de Supercopa), y el citado duelo copero contra el Albacete. En el resto, casi siempre titular, y en el Clásico de Yeda incluso entró como suplente. Ahora, el fantasma de la rotación vuelve a aparecer, pero no por decisión táctica: por precaución médica.
En el capítulo de incidencias, también hubo ausencia de Asencio, que no se entrenó por un proceso gripal. Aun así, su disponibilidad genera menos incertidumbre: en el club confían en que llegará a tiempo para el sábado incluso aunque no se ejercite al cien por cien el viernes. Donde sí hay certezas es en las bajas: Bellingham, Militao y Rodrygo siguen con sus recuperaciones y son tres ausencias seguras.
La noticia positiva, eso sí, es el regreso de Vinicius, que vuelve tras cumplir sanción en Mestalla. Y ahí está el gran dilema: si Mbappé no llega, el Madrid no pierde solo un delantero, pierde su filo. Pero si llega forzado, se juega el músculo, la temporada… y quizá algo más. Porque en febrero se ganan partidos, sí, pero también se pierden rodillas. @mundiario