menu
menu
Belleza y salud

Ni todos los días ni una vez por semana: la frecuencia real para lavar tu cabello

María P. Martínez
16/02/2026 07:00:00

Durante años hemos aceptado reglas casi religiosas sobre el lavado del cabello: que si lo lavas a diario se cae, que si lo dejas “descansar” se autorregula, que el champú es el enemigo. Pero ¿y si la pregunta no fuera cuántas veces a la semana debes lavarlo, sino qué necesita realmente tu cuero cabelludo? La ciencia capilar lleva tiempo señalando que la frecuencia ideal no es universal, sino profundamente personal. Y entender esto puede marcar la diferencia entre un pelo apagado y uno verdaderamente sano.

El cabello, en sí mismo, está compuesto de queratina y no tiene vida biológica. Quien manda es el cuero cabelludo: una extensión de la piel con glándulas sebáceas que producen sebo, microbiota propia y un equilibrio delicado de pH. Cuando ese ecosistema se altera —por exceso o por defecto de lavado— aparecen los problemas: grasa excesiva, picor, caspa o incluso inflamación.

Aquí es donde entra el debate. Durante décadas, el discurso dominante fue que lavarse el cabello con demasiada frecuencia “estimula” la producción de grasa. Sin embargo, la evidencia científica actual no respalda del todo esa idea. Las glándulas sebáceas responden sobre todo a factores hormonales y genéticos, no al champú. Es decir: si tu cuero cabelludo es graso, lo será independientemente de que lo laves más o menos.

Entonces, ¿cada cuánto es recomendable? La respuesta corta: depende de tu tipo de cuero cabelludo, tu estilo de vida y tus hábitos cosméticos.

Cuero cabelludo graso: más frecuencia, menos culpa

Si notas que tus raíces se engrasan en 24 horas, lavarlo a diario o en días alternos no solo es seguro, sino aconsejable. La acumulación de sebo puede favorecer la proliferación de microorganismos y la aparición de dermatitis seborreica. Utilizar un champú suave, formulado para uso frecuente, ayuda a mantener el equilibrio sin resecar.

Además, el sudor —especialmente si haces deporte— también cuenta. El cuero cabelludo húmedo y cerrado bajo cascos o gorras puede convertirse en un caldo de cultivo para la irritación. En estos casos, espaciar el lavado no es “más natural”: es menos higiénico.

Cabello seco o rizado: espaciar, pero con estrategia

Los cabellos secos, rizados o afro suelen necesitar menos lavados, no porque el cuero cabelludo produzca menos grasa, sino porque el sebo tarda más en recorrer la fibra capilar debido a su forma. Aquí puede bastar con dos o tres lavados por semana, combinados con técnicas como el co-wash (lavado con acondicionador) o productos sin sulfatos agresivos.

Pero cuidado: espaciar no significa ignorar. Un cuero cabelludo seco también necesita limpieza para evitar acumulación de células muertas y productos de peinado.

El mito de “entrenar” el cabello

En redes sociales se ha popularizado la idea de que si aguantas semanas sin lavarlo, el cuero cabelludo dejará de producir tanta grasa. No hay base científica sólida que respalde esta teoría. Lo que sí ocurre es que algunas personas se acostumbran visualmente a un aspecto más pesado o utilizan más productos para disimularlo.

El verdadero equilibrio no está en forzar al cuero cabelludo a adaptarse, sino en escucharlo. Picor persistente, descamación, exceso de grasa o caída anormal son señales de que algo no va bien.

Entonces, ¿cuál es la frecuencia ideal?

En términos generales:

Pero más allá de la tabla, la clave es la observación. La cosmética moderna ha evolucionado: los champús actuales están formulados con tensioactivos más suaves y respetuosos con la barrera cutánea. Lavarse el cabello ya no es el gesto agresivo que fue hace décadas.

Quizá la pregunta no sea “¿cada cuánto debo lavarlo?”, sino “¿qué necesita hoy mi cuero cabelludo?”. @mundiario

por KaiK.ai