Vinicius es el principal apoyo del técnico en el vestuario en lo personal y en lo deportivo.
Si de Vinicius dependiera la decisión de quién debe ser el entrenador del Real Madrid la próxima temporada, el brasileño lo tendría claro: Álvaro Arbeloa. El jugador ha encontrado en el técnico la misma conexión que tenía con Ancelotti, que en su momento le hizo convertirse en una estrella mundial y en el principal referente ofensivo del Real Madrid. Algo parecido ha ocurrido con Arbeloa, con el que Vinicius ha conectado desde el primer momento. La sintonía es total y eso se ha trasladado al terreno de juego. Vinicius se ha convertido en el gran aliado de Arbeloa desde el momento que llegó al banquillo del Real Madrid. El técnico le hizo sentirse importante, le devolvió el papel de protagonista que había perdido y el brasileño ha respondido al máximo a la confianza del técnico. Vinicius ha sido el gran apoyo de Arbeloa en el objetivo de rescatar al Real Madrid para llevarlo a pelear por la Liga y por la Champions. Lo ha sido en lo personal y en lo deportivo. Se ha comportado como un gran líder, con un comportamiento ejemplar en el día a día y una implicación absoluta. Y Arbeloa tiene mucha culpa de ello. Vinicius ha defendido al técnico desde el minuto uno y su compromiso ha sido absoluto. Salvo en Mestalla, donde fue baja por sanción, ha participado en todos los partidos de la 'era Arbeloa', siendo titular en 21 de los 23 partidos (sólo fue suplente ante el Mallorca por descanso) y jugando completos 19 de ellos. También su rendimiento se ha disparado, siendo el máximo goleador del equipo desde la llegada de Arbeloa, con 13 goles. De los 19 tantos que lleva Vinicius en la temporada, 13 han sido con Arbeloa en el banquillo (68%). El brasileño, desde la gran conexión que ha tenido con el técnico, ha recuperado su versión estelar. Con Mbappé fuera de combate durante muchos partidos, Vinicius se echó el equipo a la espalda. El club le encomendó una misión a Arbeloa con Vinicius y el técnico la ha cumplido a la perfección.. De los muchos problemas que el técnico tenía que resolver a su llegada al primer equipo, uno de ellos era recuperar la mejor versión de un Vinicius apagado y molesto a las órdenes de Xabi Alonso. Mientras Mbappé volaba en su rendimiento y en sus registros, la estrella del brasileño se había apagado entre sustituciones tempraneras y suplencias que lo estaban sacando de quicio. Un problema personal que se extendió al grupo, donde Vinicius tiene una gran trascendencia porque es un jugador muy querido y muy especial para todos sus compañeros. Por eso la conexión de Arbeloa con Vinicius resulta tan importante. El técnico y su 'staff' llegaron en plena 'tormenta Vinicius' tras la salida de Xabi Alonso y han devuelto la calma a todos los niveles. Vinicius vuelve a ser el jugador que quería recuperar el club a toda costa y el ambiente del vestuario también, con el núcleo duro de la plantilla remando en la misma dirección y dispuesto a salir de la difícil situación en que se encuentra el equipo. Los resultados no han sido los deseados, pero los pesos pesados, con Vinicius al frente, han estado del lado de Arbeloa. Arbeloa cuenta con el respaldo y la confianza de muchos jugadores importantes. Se ha ganando al vestuario y su figura tiene mucho peso entre los futbolistas. Ha calado y gran parte del vestuario se siente cómodo y a gusto con él. También con su cuerpo técnico, un grupo de ayudantes que ha encajado como un guante entre los jugadores. Vinicius y Valverde son dos jugadores completamente nuevos a las órdenes de Arbeloa. Una pareja en el punto de mira en la 'etapa Xabi' y que con Arbeloa han recuperado la sonrisa y su mejor nivel. Se sienten importantes y cogieron la bandera del nuevo proyecto. Courtois, Tchouaméniy Rüdiger son otros tres 'jefazos' del lado de Arbeloa. Como Bellingham y Güler.