La ampliación en el aeropuerto de Alvedro del sistema conocido como Navegación Basada en Prestaciones, que emplea datos proporcionados por satélites para mejorar las maniobras de los aviones, no precisará de la realización de una evaluación ambiental simplificada, según publica este miércoles el Boletín Oficial del Estado.
Esta iniciativa, que será desarrollada por ENAIRE, la empresa pública encargada de la gestión de la navegación aérea, evitará ese trámite porque la Dirección General de Calidad y Evaluación Ambiental considera que “no se prevén efectos adversos significativos sobre el medio ambiente”, aunque siempre que “se cumplan las medidas y prescripciones” fijadas en el documento ambiental y la resolución de este departamento.
El sistema de ayuda por satélite está disponible ahora para la aproximación a la cabecera 03 del aeropuerto de A Coruña —la más próxima al monte Xalo, donde se instaló en 2019 para el horario diurno y en 2021 para el nocturno, y se pretende colocar también en la cabecera 21 —la situada junto a la ría— para las operaciones de salida, llegada y aproximación.
El nuevo sistema sustituirá a los equipos instalados en tierra, conocidos como radiofaros. Enaire considera que permitirá contar con "rutas más precisas, flexibles y seguras" porque los aviones "siguen trayectorias más exactas". También destacó que con la desaparición de las restricciones que implican el uso de los radiofaros se reduce tiempo de vuelo y consumo de combustible.
La cercanía del Xalo hacía imposible usar radiofaros en la cabecera 03, por lo que solo podían utilizarse referencias visuales para aterrizar con demasiado viento a favor en la cabecera contraria. En situaciones de baja visibilidad o de noche estas referencias no estaban disponibles, lo que producía numerosos desvíos de vuelos a otros aeropuertos que ahora se reducirán más al implantarse el sistema en las dos cabeceras.
Espacio aéreo
La reestructuración publicada por Enaire para el espacio aéreo de Alvedro, que entrará en vigor el 14 de mayo y que tiene por finalidad la transición de las ayudas hacia el sistema de Navegación Basada en Prestaciones contiene, según el colectivo Alvedro Vuela más Alto, “una deficiencia técnica que compromete gravemente la operatividad y la seguridad en condiciones de baja visibilidad”.
Para esta asociación, esa modificación “va a incrementar muy significativamente el número de desvíos en Alvedro en condiciones de baja visibilidad” y se basa en que el procedimiento ILS pasará a un nuevo modelo en el que la aproximación frustrada será guiada íntegramente por satélite.
Vuela Más Alto explica con la regulación dispuesta por Enaire, el punto de decisión del piloto a la hora de aterrizar pasa de 210 a 233 pies de altura, pero que “se traduce, en la práctica, en una penalización operativa de más de 300 pies” y que el relieve ascendente del terreno provocará “que el sistema de a bordo detecte el alcance de los mínimos a casi 3 kilómetros del umbral, generando un aviso de mínimos falsos o prematuros”.
Para el colectivo, este fenómeno podría “inducir a frustradas innecesarias o, en el peor de los casos, a una desorientación sobre la posición real respecto al umbral”, lo que repercutirá en un aumento de los desvíos de vuelos.