Mantener la calma y continuar: planificar actividades al aire libre que te ayuden a vencer al calor durante una ola de calor
Cuando las altas temperaturas comienzan a hacer de las suyas, la idea de realizar actividades al aire libre puede parecer poco tentadora. No obstante, es posible disfrutar del buen tiempo sin sufrir por el calor. ¿El secreto? Planificación e inteligencia. Aquí les brindamos una serie de consejos y actividades para que puedan superar la ola de calor aprovechando lo mejor del verano.
Primero, la hidratación es la clave. Antes de salir de casa, asegúrate de beber abundante agua y de llevar contigo una botella rellenable. Evita las bebidas alcohólicas, con cafeína o azucaradas, ya que pueden deshidratarte más rápidamente. También puedes incluir alimentos ricos en agua en tu dieta diaria, como la sandía, el melón, los pepinos y los tomates.
Una opción es comenzar la jornada temprano, aprovechando las temperaturas más frescas de la mañana. Actividades como el senderismo o el ciclismo son ideales para estas horas. Elige rutas con sombra y, si es posible, cerca de cuerpos de agua, donde la brisa puede hacer que el ambiente se sienta más fresco.
El sol está en su punto más alto y peligroso entre las 10 a.m. y las 4 p.m., por lo que es aconsejable buscar refugio durante esas horas. Planifica una comida campestre en un parque con amplias zonas de sombra o lee un libro bajo la protección de un árbol. Las actividades estáticas no exigen mucho físicamente, pero te permiten disfrutar del entorno al aire libre sin sobrecalentarte.
Si te encuentras cerca de la costa, el nado temprano por la mañana o al atardecer puede ser realmente reconfortante. La natación no solo te ayuda a mantenerte fresco, sino que también proporciona un excelente ejercicio cardiovascular. Recuerda siempre vigilar las reglas de seguridad y nadar en áreas permitidas.
El yoga o tai chi al aire libre son fantásticas maneras de mantenerse activo y fresco. Estas prácticas de bajo impacto son ideales para unir el movimiento y la relajación. Busca espacios que ofrezcan clases al aire libre durante las primeras horas del día o al atardecer para evitar el calor extremo.
Las excursiones a altitudes más altas pueden ser una escapada perfecta durante una ola de calor. Las temperaturas suelen ser más bajas en las montañas, lo que te permite disfrutar de una caminata o simplemente de la belleza del paisaje sin sufrir por el calor. Eso sí, recuerda llevar capas de ropa, ya que las temperaturas pueden variar considerablemente.
Los deportes acuáticos, como el kayakismo, paddle surf o la vela, son otras grandiosas maneras de combinar actividad física y frescura. Además, al estar en contacto con el agua, la regulación térmica del cuerpo es más efectiva, pero no olvides usar siempre chaleco salvavidas y seguir las normativas de seguridad.
En días de extraordinario calor, las actividades nocturnas se convierten en una alternativa encantadora. Caminatas a la luz de la luna o explorar el cielo nocturno a través de la astronomía pueden ser experiencias embriagadoras. Asegúrate de estar en un entorno seguro y de llevar alguna fuente de luz y compañía.
Un día de campo puede ser más agradable si planeas juegos y actividades que requieran poco esfuerzo y que puedan realizarse sentados o acostados. Juegos de cartas, tablero o incluso la observación de aves son pasatiempos que favorecen la relajación y el esparcimiento sin la necesidad de moverse mucho.
En ciudades con espacios verdes, buscar la compañía de fuentes de agua puede marcar la diferencia. Parques con lagos, ríos, o incluso fuentes ornamentales, pueden proporcionar esa sensación de frescura que muy a menudo estamos buscando. Considera también las piscinas públicas, pero siempre manteniendo en mente las medidas de precaución y higiene.
Mientras planeas, no olvides considerar la protección solar. Usa bloqueador solar de amplio espectro, incluso en días nublados, y vuelve a aplicarlo según las indicaciones. Elige sombreros de ala ancha y ropa ligera de colores claros que cubran más piel. También puedes usar prendas con protección UV para una seguridad adicional.
En cualquier actividad que realices, ten siempre un plan B. En caso de que el calor se vuelva insoportable, asegúrate de saber dónde encontrar las áreas de refresco más cercanas, ya sean centros comerciales, bibliotecas, o instalaciones deportivas, los cuales normalmente están climatizadas.
Por último, considera la posibilidad de incorporar a tu rutina dispositivos que ayudan a combatir el calor, tales como botellas de agua congelada que pueden servirte como un “hielo móvil” o pañuelos refrigerantes que se mantienen frescos durante horas después de ser sumergidos en agua.
Si bien el calor puede presentar ciertos retos, con el énfasis adecuado en la preparación y la selección de las actividades, es posible disfrutar de todo lo que el verano tiene para ofrecer. Con estas recomendaciones podrás mantener la calma, continuar con tu vida al aire libre y, lo más importante, hacerlo de manera segura y saludable. No dejes que las olas de calor te impidan disfrutar de la belleza de la naturaleza y la alegría de las actividades al aire libre. Con un poco de ingenio y cuidado, el verano puede ser una estación llena de aventuras al aire libre y momentos refrescantes para recordar.