La guerra vuelve a estallar entre el Real Madrid y el Barcelona
Tras dos años de ruptura y enfado, el Real Madrid vuelve a situar el Balón de Oro en el centro de su calendario. En el escenario del London Palladium, y bajo las luces de la celebración del 70º aniversario de la fundación del galardón más prestigioso del mundo, el próximo lunes 26 de octubre, el club blanco se prepara para activar por completo su maquinaria mediática con un único objetivo: la coronación de Kylian Mbappé.
La cita ya no es un simple acto pasajero en la agenda del club. Es la fecha marcada en rojo, más importante que cualquier partido o sesión de entrenamiento, especialmente después de la herida que no ha cicatrizado desde 2024, cuando el Real Madrid boicoteó la ceremonia en protesta por lo que su afición calificó como el «escándalo de la no victoria» de Vinícius Júnior en el galardón.
Hoy, el panorama cambia por completo, pues el club que impuso el veto y se negó a asistir es el mismo que ha comenzado a debatir públicamente la candidatura de su jugador a través de sus canales oficiales, según informó el diario español «Mundo Deportivo».
Mbappé rompe el silencio: «Hice historia»
La primera chispa de la campaña no llegó desde los despachos, sino del propio protagonista. Pese a todas las dificultades, Kylian Mbappé eligió un momento calculado para hablar, en la víspera de los primeros partidos de la Liga de Campeones de Europa ante el Inter de Milán, para anunciar abiertamente su candidatura.
El astro francés dijo en la rueda de prensa: «Yo no voto, pero hice historia en el evento deportivo más importante, el Mundial, y tengo una buena sensación al respecto».
Es un argumento innegable desde el punto de vista numérico. Mbappé terminó el Mundial de 2026 como el máximo goleador histórico del torneo con 22 goles en tres participaciones, una cifra récord sin precedentes. Pero detrás del número, se esconde una grieta que aprovechan sus rivales.
Una candidatura incompleta: los números en los momentos decisivos
A pesar de coronarse como máximo goleador histórico, Mbappé terminó el torneo en el cuarto puesto con la selección de Francia, y su aportación en el partido más importante, las semifinales ante España, fue muy modesta, ya que solo ejecutó un flojo disparo a portería, en un encuentro que resolvieron los españoles, que más tarde se proclamarían campeones.
El mismo escenario se repitió en la Liga de Campeones de Europa. Fue el máximo goleador de la última edición con 16 goles, pero desapareció en los momentos decisivos y se despidió del torneo de forma temprana en cuartos de final a manos del Bayern de Múnich, sin dejar su habitual sello en las grandes rondas eliminatorias.
Las cuentas del conjunto blanco: el duodécimo de su historia
Pese a esta carencia de grandes títulos colectivos, la maquinaria mediática del Real Madrid ya ha empezado a funcionar. El Balón de Oro para Mbappé sería el primero de su carrera y el duodécimo en la historia de un jugador que viste la camiseta del Real Madrid, con lo que el club continuaría reforzando su récord como el club que más ganadores del galardón ha aportado.
Pero es un hecho que encierra una paradoja histórica, pues muchos de esos 11 títulos anteriores, como los de Luís Figo, Fabio Cannavaro, Ricardo Kaká, Michael Owen y Zinedine Zidane, se lograron gracias a sus logros con otros clubes antes de su incorporación al conjunto blanco, o en temporadas en las que su coronación no estuvo directamente ligada a los éxitos del Madrid.
Hoy, el Real Madrid quiere que el duodécimo sea diferente, puro y construido sobre una campaña organizada liderada por el club y el jugador conjuntamente, en un intento de borrar el recuerdo de 2024 y devolver la corona del Balón de Oro a la capital española de la mano de su estrella francesa.