El llamamiento de Van Dijk a la coherencia
Señaló que el principal reto para el Liverpool sigue siendo mantener ese nivel de élite semana tras semana, sobre todo teniendo en cuenta que el equipo ha tenido resultados irregulares últimamente, como el empate 1-1 contra el Tottenham y la derrota por 2-1 ante el Wolverhampton. A pesar de haber remontado el 1-0 en contra de la ida con una goleada por 4-0 al Galatasaray, lo que les ha llevado a los cuartos de final contra el vigente campeón, el París Saint-Germain, Van Dijk se mantuvo cauteloso.
«Había mucho en juego, eso era bastante obvio, así que teníamos que demostrar lo mucho que lo queríamos», dijo Van Dijk. «Creo que, de vez en cuando, hemos jugado buenos partidos, pero no de forma constante y regular, y eso ha sido frustrante para todos nosotros. Es muy difícil, pero eso es lo más difícil de la vida: hacerlo cada tres o cuatro días».
Intentando igualar los logros de temporadas anteriores
La cautela del capitán se debe a una temporada marcada por altibajos, en la que el Liverpool ocupa actualmente el quinto puesto y lucha por asegurarse una plaza entre los cuatro primeros para clasificarse para la Liga de Campeones de la próxima temporada. El holandés insiste en que el trabajo está lejos de haber terminado. «Eso es por lo que luchas, es lo que tuvimos el año pasado y es lo que intentamos alcanzar, pero se necesitan que coincidan múltiples factores y ahora no nos dejamos llevar por el entusiasmo», explicó. «Hemos tenido buenas actuaciones esta temporada y no hemos sido capaces de aprovecharlas en la siguiente».
Un frente unido en Anfield
Van Dijk destacó la relación simbiótica entre los jugadores y la afición, haciendo hincapié en un «frente unido» que se ha visto puesto a prueba recientemente. Los jugadores del Liverpool fueron abucheados al abandonar el campo tras encajar otro gol decisivo en los últimos minutos del empate 1-1 contra el Tottenham el domingo, una tarde en la que Dominik Szoboszlai admitió que el rendimiento del equipo se vio afectado por el hecho de que los aficionados abandonaran el estadio antes de tiempo.
Aunque Arne Slot niega que la frustración se dirigiera directamente hacia él, Van Dijk sigue centrado en el esfuerzo colectivo. «Probablemente los aficionados puedan decir que si nosotros aportamos eso cada semana, entonces no hay ningún problema, y nosotros podemos decir que si los aficionados aportan eso cada tres o cuatro días, tampoco hay ningún problema. Se trata de hacerlo juntos», añadió.
Asumir la responsabilidad de la insignia
El jugador de 34 años se mostró sincero sobre las deficiencias del equipo en la competición nacional, en una temporada en la que el Liverpool ya ha quedado eliminado de la EFL Cup en cuarta ronda. Mientras el equipo lucha por asegurarse una plaza en la Liga de Campeones para la próxima temporada, se avecina un difícil partido de cuartos de final de la FA Cup contra el Manchester City, lo que hace temer una campaña sin títulos apenas un año después de su triunfo en la Premier League. «Como jugadores, asumimos toda la responsabilidad por muchas actuaciones en las que no hemos estado a la altura», admitió Van Dijk. «Lo único que podemos hacer es seguir adelante, intentar mejorar y, cada vez que salimos al campo, representar al club de la mejor manera posible».