menu
menu
Automotriz

¿Tu coche pierde fuerza al acelerar? Este podría ser el motivo

fernando alvarez
20/02/2026 08:00:00

Arrancar el coche, pisar el acelerador y notar que no responde como debería es una situación más común de lo que parece. La pérdida de potencia al acelerar es uno de los motivos de consulta más frecuentes en los talleres y puede deberse a múltiples causas. 

Por ello, a continuación te recordaremos la importancia de detectar a tiempo este tipo de problemas para garantizar una conducción segura, eficiente y sin sobresaltos.

Estas son algunas de las averías que hacen que el motor pierda potencia:

1.Problemas en el sistema de admisión

Se producen cuando el filtro de aire está obstruido, lo que impide que el motor “respire” correctamente (no recibe suficiente aire). Como consecuencia, la unidad de gestión del motor (ECU) aumenta la cantidad y la duración de la inyección para compensarlo, lo que incrementa el consumo de combustible y las emisiones contaminantes a través del sistema de escape. Los principales síntomas son la sensación de aceleración más lenta, sensación de “ahogo” al pisar el acelerador o aumento del consumo.

2.Turbo defectuoso

Cuando este componente no está en plenas facultades, no es capaz de comprimir el aire correctamente, reduciendo el aporte de oxígeno al motor. Si además de la pérdida de potencia detectas un silbido anómalo o el vehículo expulsa humo de color azulado, entonces debes pasar por el taller cuanto antes.

3.Embrague desgastado

Aunque la potencia se asocia al acelerador, el embrague juega un papel fundamental, ya que el motor no es capaz de transmitir la potencia. Hay señales claras de que detrás de la pérdida de potencia se encuentra el embrague, tales como una subida de revoluciones que no va acompañada de velocidad, olor extraño durante la marcha o dificultad para subir pendientes.

4.Fallo en sensores clave

Los coches actuales dependen en gran medida de la electrónica, por lo que un fallo en componentes como el caudalímetro, el sensor MAP (Presión Absoluta del Colector), la sonda lambda u otros sensores puede provocar problemas en el motor. Esto ocurre porque la centralita recibe datos erróneos y ajusta de forma incorrecta la mezcla aire-combustible

Entre los síntomas más habituales se encuentra la aparición de testigos luminosos de avería en el cuadro de instrumentos. Además, cuando estas anomalías provocan una combustión deficiente, la centralita puede activar el denominado “modo de emergencia”, limitando el régimen del motor y evitando que supere aproximadamente las 2.000 o 2.500 rpm.

5.Problemas en el sistema de escape (muy común en diésel)

Si el coche hace muchos trayectos cortos, especialmente en ciudad, puede acumular residuos que acaban obstruyendo el catalizador. Como resultado, el motor no puede evacuar correctamente los gases, lo que provoca una pérdida de potencia. Además, ante este tipo de fallos en el sistema de escape, la gestión electrónica puede activar el denominado “modo de emergencia”, limitando el rendimiento del vehículo.

Según los expertos de Midas -taller especializado- ante síntomas como la pérdida de potencia al acelerar, intentar localizar el problema sin el equipo adecuado puede llevar a errores y a gastos innecesarios, dando lugar en muchas ocasiones a averías mucho más costosas. Los coches actuales requieren revisiones profesionales para identificar con precisión el origen de esta falta de rendimiento.

por El Periódico