Una investigación descubrió que las personas tenían más confianza en sus respuestas frente a una adversidad cuando las consecuencias solamente las afectaban a ellas mismas, pero se volvían más dubitativas cuando el resultado involucraba a otros. Los resultados sugieren que ser responsable del destino de los demás aumenta la incertidumbre e incremente la aversión a la responsabilidad, incluso cuando la precisión de las respuestas siga siendo la misma.
Un estudio desarrollado por investigadores del Centro de Neuroeconomía de Zúrich, en Suiza, y publicado en la revista Science Advances muestra que tomar decisiones en nombre de otras personas puede minar la confianza en nuestros propios juicios y aumentar la tendencia a evitar la responsabilidad.
La investigación combinó experimentos de comportamiento con medidas metacognitivas para aislar cómo la responsabilidad social altera la sensación de certeza. En el experimento, unos 400 participantes realizaron una tarea sencilla: elegir, en un tiempo limitado, cuál de dos círculos propuestos contenía más puntos.
Modificación de la percepción de confianza
La misma prueba se aplicó en condiciones individuales y en condiciones en las que la recompensa afectaba a un grupo de cuatro personas, según explica Medical Xpress. Aunque la precisión o la capacidad de elegir la respuesta correcta no cambió entre ambas condiciones, la confianza autopercibida sí lo hizo: las personas estaban menos seguras cuando sus elecciones influían en otros, y tardaban más en decidir en ese caso. Además, el efecto se incrementaba si existía mayor cercanía afectiva con las personas implicadas.
Los especialistas interpretan estos hallazgos como una alteración metacognitiva: la responsabilidad por terceros no modifica tanto las preferencias por el riesgo, sino principalmente la evaluación interna en cuanto a la seguridad sobre una elección. Esa baja en la confianza se asocia con una mayor "aversión a la responsabilidad", una tendencia a delegar o evitar decisiones que impliquen consecuencias para otras personas, más allá de la propia capacidad para elegir.
Decisiones, responsabilidad y el papel de la tecnología
En contextos profesionales, la percepción reducida de certeza podría empujar a quienes toman decisiones a retrasar, delegar o intentar consensuar eternamente decisiones que deben concretarse, afectando la eficiencia y la rendición de cuentas en las organizaciones.
Referencia
Deciding for others alters metacognition leading to responsibility aversion. Sherry Dongqi Bao et al. Science Advances (2026). DOI:https://doi.org/10.1126/sciadv.ady0441
En la vida cotidiana, los padres, cuidadores o representantes legales podrían sentirse más inseguros al elegir por otros y preferir estrategias conservadoras o, incluso, transferir la carga a comités o algoritmos y sistemas informatizados. Esto no significa que decidir por otros sea siempre perjudicial: la investigación sugiere que la arquitectura de la toma de decisiones, como el tiempo o la información disponible, puede modular el efecto.
Más allá de los efectos psicológicos y de las desviaciones patológicas que pueden derivarse de la aversión a la responsabilidad, el estudio también abre interrogantes sobre el papel de las herramientas tecnológicas, como chatbots y otros sistemas de IA, obligando a poner en perspectiva la verdadera capacidad de estas aplicaciones para tomar decisiones que afecten a nuestra vida cotidiana, social y profesional.