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Salud

El virus que causa la roséola en bebés vive en nuestro ADN desde la Edad de Hierro

19/01/2026 14:22:00

Un virus común de la infancia, que genera la roséola en bebés, no solo infecta a los humanos desde hace milenios: en algunos casos, vive literalmente dentro de nuestro ADN. Un estudio internacional basado en ADN antiguo ha demostrado que el herpes humano tipo 6 se integró en el genoma humano al menos desde la Edad de Hierro y se ha transmitido de generación en generación hasta la actualidad.

Los científicos de la Universidad de Viena, en Austria, reconstruyeron genomas antiguos del betaherpesvirus humano 6 (HHV-6) a partir de restos arqueológicos hallados en todo el mundo. La investigación, publicada en la revista Science Advances, concretó la primera evidencia de que el HHV-6 ha coevolucionado con los humanos durante al menos 2.500 años.

El virus de la roséola, presente en el 1 % de la humanidad desde la Edad de Hierro hasta la actualidad

Durante más de dos milenios, el virus que hoy conocemos por causar la roséola en bebés ha convivido con los humanos de una manera que supera lo habitual: en raras ocasiones, su material genético se integra en nuestros cromosomas y se transmite de padres a hijos como si fuera parte del genoma humano, de acuerdo a una nota de prensa.

El estudio internacional, que además contó con la colaboración de especialistas de la Universidad de Tartu, en Estonia, logró reconstruir por primera vez genomas antiguos del virus herpes humano tipo 6 (HHV-6A y HHV-6B) a partir de restos arqueológicos, aportando pruebas directas en torno a que esta relación es, al menos, tan antigua como la Edad de Hierro.

HHV-6 existe en dos variantes cercanas: HHV-6B, que infecta aproximadamente al 90 % de los niños antes de los dos años y es la causa principal de la llamada “sexta enfermedad” o roséola; y HHV-6A, menos frecuente. Lo excepcional de este grupo es su capacidad para insertar su ADN dentro de los cromosomas humanos. Cuando esa integración ocurre en las células reproductoras, el virus puede heredarse: se estima que alrededor del 1 % de la humanidad porta una copia del virus en todas las células de su cuerpo.

El "eterno" HHV-6: con los humanos por más de dos milenios

El equipo analizó casi 4.000 muestras óseas procedentes de sitios arqueológicos en Europa y reconstruyó once genomas virales antiguos. El más antiguo proviene de una niña de la actual Italia durante la Edad de Hierro (entre 1100 y 600 a. C.), y otros proceden de yacimientos medievales en Inglaterra, Bélgica, Estonia y Rusia.

Con esos datos, los investigadores pudieron trazar la historia evolutiva del virus a lo largo de más de 2.500 años y comprobaron que algunas integraciones virales sucedieron hace milenios y se han transmitido hasta la actualidad. Sin embargo, las dos variantes parecen haber seguido rutas evolutivas distintas: HHV-6A habría perdido rápidamente la capacidad de integrar su ADN en los cromosomas humanos, mientras que HHV-6B conservó esa facultad.

Referencia

Tracing 2500 years of human betaherpesvirus 6A and 6B diversity through ancient DNA. Meriam Guellil et al. Science Advances (2026). DOI:https://doi.org/10.1126/sciadv.adx5460

Este detalle ayuda a explicar por qué las formas heredadas observadas en la actualidad están dominadas por HHV-6B, sugiriendo una dinámica evolutiva compleja entre virus y hospedador. Además, algunas asociaciones podrían tener un impacto en ciertas enfermedades de gran influencia en la actualidad.

Por ejemplo, investigaciones previas han asociado la presencia heredada de HHV-6B con un mayor riesgo de ciertas enfermedades cardíacas, por lo cual estos hallazgos son relevantes para la salud pública en general y para la medicina evolutiva. De esta manera, entender cuándo y cómo el virus se incorporó al genoma humano podría aclarar efectos a largo plazo en la biología humana.

por El Periódico