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Cultura

Los humanos son una especie monógama: un estudio de Cambridge revela la tendencia reproductiva

18/01/2026 09:54:00

A pesar de las múltiples diferencias culturales, los humanos muestran una tendencia general hacia la monogamia, ubicándose entre los mamíferos más monógamos. La tendencia se habría originado como una estrategia evolutiva, con el propósito de establecer una mayor cooperación en el cuidado de la descendencia.

Un nuevo estudio liderado por el biólogo evolutivo Mark Dyble, de la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, ofrece argumentos contundentes para sostener que los seres humanos, por lo menos en promedio, somos una especie monógama, principalmente desde una perspectiva reproductiva.

La investigación fue publicada en la revista Proceedings of the Royal Society B: proporciona un marco comparativo entre nuestra especie y 34 mamíferos no humanos.

Una “liga de la monogamia”

Para cuantificar la incidencia de la monogamia, o sea la tendencia a mantener relaciones afectivas y sexuales con una única persona por largos períodos de tiempo, los investigadores desarrollaron un método basado en la proporción de hermanos completos (mismo padre y misma madre) frente a medio hermanos. Esa proporción funciona como un indicador indirecto de vínculos estables y exclusividad reproductiva, de acuerdo a una nota de prensa.

El resultado ubica a los seres humanos con un 66 % de hermanos completos, lo cual nos coloca como la séptima especie más “monógama” de una lista de 35 mamíferos: estamos por encima de especies como las suricatas y muy cerca de los castores.

En ese ranking, se ubican en los últimos puestos especies como chimpancés, delfines y monos macacos, con tasas de hermanos completos por debajo del 5 %.

¿Qué implica ser “monógamos” en este contexto?

Los científicos resaltan que aunque existan separaciones, divorcios, relaciones abiertas o infidelidades, como especie tendemos a la monogamia. Esa tendencia podría explicar por qué, a lo largo de la historia de múltiples sociedades y culturas, gran parte de los hijos comparten ambos progenitores.

Sin embargo, un punto particularmente notable del caso humano es que, en la mayoría de los mamíferos, la monogamia social es la excepción: apenas alrededor del 9 % de las especies conocidas presentan vínculos estables de pareja.

Según los investigadores, la monogamia en humanos podría haber surgido a partir de una forma primitiva de vida grupal y no monógama. Esa transición hacia relaciones estables en parejas individuales representa una estrategia evolutiva inusual dentro del reino mamífero.

Este cambio pudo promover el surgimiento de sociedades altamente cooperativas, con cuidado compartido de los hijos, estructuras de apoyo social y una distribución más equitativa de la carga reproductiva y parental.

Referencia

Human monogamy in mammalian context. Mark Dyble. Proceedings of the Royal Society: Biological Sciences (2025). DOI:https://doi.org/10.1098/rspb.2025.2163

Diversidad cultural y una tendencia general

El estudio incluye datos de más de 100 sociedades humanas, desde comunidades de cazadores y recolectores hasta sociedades agrarias antiguas. Aún así, a pesar de la diversidad de los grupos estudiados, la media global se mantiene entre los valores característicos de mamíferos socialmente monógamos.

En definitiva, aunque hay variaciones culturales, en promedio la estructura reproductiva humana converge hacia la monogamia. Las pruebas genéticas y demográficas colocan a los seres humanos dentro de aquello que podría considerarse como la “liga mayor” de la monogamia mamífera, muy lejos de otras conducta habituales en la mayoría de nuestros parientes animales. (Una primera versión de este artículo se publicó el 12 de diciembre de 2025).

por El Periódico