Hace tres años, la UE parecía tomarse en serio el tema de los pesticidas. El 4 por ciento de los ciudadanos del bloque había expresado preocupación por encontrarlos en sus alimentos y más de un millón de personas pedían su eliminación progresiva.
Como reflejo del momento, el Parlamento Europeo se preparaba para votar una propuestavinculante para reducir a la mitad el uso de pesticidas hasta 2030, tomando como referencia el promedio de 2015-2017.
"Sin estos cambios, corremos el riesgo de que polinizadores y ecosistemas colapsen, lo que tendría consecuencias para la seguridad alimentaria y los precios de los alimentos", dijo entonces la excomisaria europea Stella Kyriakides.
Avancemos hasta 2026: el bloque ha archivado definitivamente la regulación obligatoria para reducirlos. Además, en un esfuerzo por aligerar las cargas regulatorias para las empresas, el órgano ejecutivo de la UE estudia ahora aprobar de forma permanente la mayoría de los pesticidas.
Pero esto es algo que ha encontrado resistencia entre grupos activistas. Manon Rouby, de la Red de Acción en Plaguicidas (PAN) Internacional, alega que esto socava "la relación entre el uso de pesticidas y el impacto que tiene en la salud humana".
DW analizó cómo han evolucionado el uso, las ventas y los impactos de los pesticidas antes y después de que la UE abandonara su objetivo vinculante de reducirlos un 50 por ciento.
Uso y ventas históricas de pesticidas en la UE
Los esfuerzos de la UE para reducir el uso de pesticidas se remontan al menos a 2009, cuando el bloque adoptó la primera directiva para promover prácticas sostenibles y el uso de químicos solo como último recurso.
Pero con resultados limitados: en 2020, el Tribunal de Cuentas Europeo concluyó que la aplicación de la política no estaba logrando los objetivos de reducción. Eso llevó a la Comisión Europea a proponer posteriormente el recorte obligatorio del 50 por ciento que el Parlamento debía votar en 2023.
Tanto entonces como ahora, la UE sigue figurando entre los diez mayores usuarios de pesticidas del mundo entre los países con grandes superficies agrícolas, a pesar de una caída del 18 por ciento en comparación con 2015, según estimaciones de la FAO.
El panorama cambia a nivel nacional. Como no existen datos comparables de la UE sobre el uso de pesticidas por país, las cifras de ventas sirven como indicador aproximado. En 2024, el año más reciente con datos disponibles, los cinco principales países compradores mostraron una tendencia al alza, con ventas casi un 10 por ciento superiores a las de 2023, cuando aún pesaba la meta de reducción.
Estos cinco países -España, Francia, Italia, Alemania y Polonia, que también son los mayores productores agrícolas de la UE- concentraron el 76 por ciento de las ventas totales en 2024.
El giro en las prioridades políticas "refleja que la UE, en general, es muy reacia a imponer restricciones a los agricultores de una forma que se perciba como una carga", comenta Lindsey Hendricks-Franco, investigadora ambiental del centro de estudios alemán Ecologic Institute. Y añade que es poco probable que los objetivos no vinculantes reduzcan el uso de pesticidas.
Aumentan las ventas de pesticidas en 2024, incluidos los más peligrosos
Las ventas de pesticidas se dispararon en varios países de la UE en 2024 en comparación con el promedio de referencia de 2015-2017. Aumentaron alrededor de un cuarto en Bulgaria y Austria, aunque el crecimiento fue más moderado en Estonia, Letonia y Lituania. Las ventas cayeron en 20 Estados miembros de la UE. Italia, el país del bloque con la mayor tasa de reducción, disminuyó sus ventas en un 33 por ciento.
Aunque las ventas totales de pesticidas en 2024 fueron un 14 por ciento inferiores a las de 2015, se situaron un 8 por ciento por encima del año anterior, cuando el objetivo obligatorio de reducción aún estaba sobre la mesa.
Hendricks-Franco afirma que, aunque las ventas probablemente no habrían caído un 50 por ciento aunque se hubiera aprobado el recorte obligatorio, sí se habrían reducido "más que con la tendencia actual".
La disminución durante la década 2014-2024 fue menor en un subgrupo de pesticidas altamente peligrosos, conocidos por sus posibles efectos nocivos sobre las personas y el medio ambiente. En 2024, el año más reciente con datos disponibles, las ventas de estas sustancias peligrosas aumentaron un 27 por ciento en total respecto al año anterior, impulsadas especialmente por el incremento en España, Polonia, Hungría, Lituania y Eslovaquia.
Entre estos químicos se encuentra el glifosato, un pesticida controvertido que ha sido vinculado al riesgo de cáncer y a abortos espontáneos. Aunque la UE sostiene que el uso de pesticidas peligrosos ha disminuido, las ventas de glifosato crecieron más de un 44 por ciento entre 2015 y 2024.
Los riesgos del uso de pesticidas
Como el volumen de ventas de pesticidas no tiene en cuenta la toxicidad ni la dosis de aplicación, revela poco sobre los riesgos para las personas y el medioambiente. Los pesticidas han sido vinculados con la pérdida de biodiversidad y se ha comprobado que son extremadamente perjudiciales para los peces y otras especies.
Cuando están presentes en aguas subterráneas y suelos, estos químicos dañan a las abejas, las aves y la vida acuática, según un informe de la ONUde 2022. Sin embargo, sus residuos en muchos ríos europeos superan ampliamente el umbral de seguridad de la UE, adoptado en 2006, de 0,1 microgramos por litro.
Solo Lituania y Eslovenia dijeron en 2023 mantenerse dentro de los niveles recomendados de pesticidas en los ríos. Suecia registró la mayor reducción de residuos de pesticidas. Pasó de duplicar el límite recomendado en 2018 -el primer año con datos comparables para la mayoría de los países de la UE- a situarse un 7 por ciento por encima del umbral cinco años después. En el mismo período, Dinamarca, Letonia y Hungría registraron concentraciones crecientes. En 2023, los residuos de pesticidas en los ríos superaron los límites seguros en un 50 por ciento o más.
Por qué no se aprobó la propuesta de reducción del 50%
En este contexto, con 19 de los 27 Estados miembros de la UE superando ya los límites de pesticidas destinados a proteger el medioambiente y la salud humana, el Parlamento Europeo siguió adelante en 2023 con la votación de la propuesta para reducir a la mitad su uso futuro.
Pero la propuesta fue rechazada, con 207 votos a favor y 299 en contra. Entre quienes no respaldaron la iniciativa se encontraban los Verdes y grupos de izquierda.
"Simplemente no era un texto que pudiéramos apoyar con la conciencia tranquila", escribió entonces en un comunicado Sarah Wiener, eurodiputada del Partido Verde, y añadió que era "muy débil. Especialmente en lo relativo a la protección de la salud pública y la biodiversidad, así como al apoyo a los agricultores".
Desde aquella votación, el enfoque de la Comisión Europea ha pasado de reducir pesticidas a reducir trabas burocráticas para las empresas, por ejemplo mediante el recorte de costes administrativos. A finales de 2025, presentó una nueva propuesta que implicaba volver a autorizar automáticamente la mayoría de los pesticidas sin reevaluar su seguridad tras expirar su periodo inicial de aprobación.
Hendricks-Franco afirmó que esta idea significa que "los pesticidas peligrosos permanecerán más tiempo en el mercado", y añadió que envía el mensaje de que, para la UE, "los riesgos para la salud ya no son una prioridad urgente".
La Comisión Europea ha argumentado que una menor carga regulatoria facilitará la entrada al mercado de más pesticidas de bajo riesgo. Y eso, según Eva Hrncirova, portavoz de la Comisión Europea, favorecerá una transición "alejada de las sustancias químicas más peligrosas".
La UE es uno de los 196 firmantes del Marco Global de Biodiversidad, que se compromete a reducir a la mitad los riesgos ambientales derivados de los pesticidas para 2030.
"Existen preocupaciones y dudas sobre cómo esto es compatible con los nuevos desarrollos que estamos viendo a nivel de la UE", dice Manon Rouby, de la Red de Acción en Plaguicidas.
Los datos, el código y la metodología detrás de este análisis pueden consultarse en este repositorio de GitHub.
Este proyecto fue financiado parcialmente por la European Data Journalism Network (EDJnet) en el contexto de ChatEurope.