No hay una anécdota, curiosidad o gran historia detrás de todo. A menudo, muchas de las decisiones que se toman a la hora de desarrollar videojuegos son frutos de aburridos días de trabajo, reuniones y horas de reflexiones. Pero sí que hay excepciones muy curiosas, decisiones tras las cuales sí que hay un gran motivo detrás, a menudo improvisado y que se ha convertido en historia de los videojuegos. Eso mismo pasó con la portada de GTA III, que tuvo ese famoso formato que se ha repetido en todos los demás Grand Theft Auto.
El curioso origen tras la portada final de GTA III
¿Alguna vez te has preguntado de dónde salió este formato en las portadas de la saga Grand Theft Auto? Me refiero a este estilo en el que aparecen varias viñetas con imágenes distintas donde se muestran escenas del juego, vehículos, aras o personajes. Es un formato que se ha repetido en prácticamente toda la saga GTA, pero su origen no es uno cualquiera.
El primer juego que tuvo este estilo de portada fue GTA III, y fue algo improvisado de última hora que Rockstar tuvo que decidir por un motivo: el 11-S. Así lo ha confirmado Dan Houser (vía Eurogamer), quien ya no forma parte de la compañía pero fue fundador de la misma junto a su hermano, Sam Houser. Concretamente, el ejecutivo explicó que la portada original contenía edificios en llamas, y dado que el juego salía en octubre, un mes después del atentado de las Torres Gemelas, tuvieron que hacer otra nueva de última hora.
El encargado de hacer la portada improvisada fue Stephen Bliss, y tuvo que hacerlo muy rápido y sin apenas tiempo. "Lo curioso es que la portada que se convirtió en la icónica portada de GTA, la hizo Stephen Bliss en apenas dos noches porque la portada anterior probablemente era demasiado ofensiva para publicarla después del 11-S, ya que mostraba edificios en llamas", comentó Houser. Curiosamente, esa portada sí que llegó a Europa. "Por lo tanto, ese aspecto de los fragmentos, los cuadrados que se volvieron tan icónicos, solo apareció a raíz del 11-S".
El 11-S fue tan determinante en los videojuegos que incluso es por eso por lo que GTA IV, ambientado en Liberty City (que es Nueva York), no tiene aviones en los que puedas montar y pilotar; el único vehículo aéreo de aquel título era un helicóptero.
Quizá en su época, si veías las dos portadas juntas y tenías que decidir por una, la mayoría habrían elegido la original. Sin embargo, ese estilo era tan característico y se volvió tan icónico que es absolutamente impensable pensar en un Grand Theft Auto a día de hoy que no tenga este formato en su portada. La próxima entrega, GTA VI, que está a la vuelta de la esquina, conserva el mismo estilo de carátula aun habiendo pasado ya veinticinco años desde el origen de la misma. ¿La seguirá conservando GTA VII cuando salga de aquí a nosecuántos años? Solo el tiempo lo dirá.
